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referirémos algunos sucesos acaecidos sobre el sepulcro del inclito santo, segun Tamayo en sus Comentarios, y Alonso Sanchez en su Anasephaleosis, en que se lee: que descubierto el cuerpo del esclarecido patron de España, se vieron luces milagrosas en el aire, y otros prodigios que precedieron al venturoso hallazgo: avisó de este acontecimiento solemne el obispo Teodomiro al casto rey D. Alfonso, que al punto salió de su corte, sita en Oviedo, acompañado de los señores y principales caballeros, y fué á adorar el santo cuerpo con gran fervor y devocion de espíritu , como lo hizo, dándole en su adoracion tres millas de tierra alrededor de su gloriosa tumba, y le mando fabricar un templo, que por la precision y priesa del tiempo se construyó de barro y piedra , dejando un privilegio de esta donacion, en el cual se dice lo contenido, y en su data no se lee más que la era de ochocientos, porque lo demás está borrado; y dice que fué espedido este privilegio un dia antes de las nonas de setiembre, que corresponde al dia 4 del mismo mes ; y como no se lee el año, de aquí nació la equivocacion de contar su invencion en diversos años, escribiendo los autores modernos á su modo.

Argais dice que puso allí el rey un número de monjes con su abad, y que éstos pertenecian á la orden de San Benito, y que el prelado se llamaba ldefredo; otros autores le contradicen; pero el obispo D. Fr. Prudencio de Sandoval, en la vida que tradujo de San Fructuoso, asegura que a los monjes que allí fueron los sacó el rey del monasterio de San Julian ó San Cebrian de Azora, que fundó el mismo San Fructuoso. Sandoval registró muchos archivos antes de escribir , y encontró en ellos documentos muy auténticos. Más pormenores pueden verse en la obra titulada Teatro de la iglesia de Santiago, Soledad laureada, tomo III, y admitir lo que su piedad le dicte á cada uno. Parece que, levantado el edificio que sirvió de templo al santo apóstol, se avecindaron en los parajes inmediatos á él muchas gentes devolas que vivian antes en la comarca, movidas por los prodigios que del glorioso apóstol se referian, construyendo allí varias habitaciones, llegando a formar una poblacion que parece dió principio, segun dicen, á la ciudad que hoy llaman Santiago. . Sin embargo, segun la bula del papa Pascual II, que despachó el obispo D. Diego Gelipirez, primer metropolitano que fué de esta sanla iglesia , su data en 31 de octubre del año 1108, y se conserva en el archivo de la misma, se deduce que ya existia una pequeña poblacion que se denominaba Burgo. De donde tomó origen Compostela fué por la estrella que cuentan se apareció sobre la urna del santo, señalando con sus rayos y resplandores el sitio ignorado en donde estaba el sepulcro glorioso, tomando su etimología de estrella y campo, que adulterada la palabra se dijo Campo-Stellae, y de aquí con más variacion Compostela. :

En el Paralipomenon de España, que compuso el obispo de Girona D. Juan de Margarit, se halla consignado que, como los antiguos iberos, que adoraban al sol en el cabo de Finis-Terræ, en donde para este fin erigieron un altar, vjeron que á su ocasó en aquellos parajes de España nacia el lucero Esper'. Espero, cuya estrella maravillosa parece se dejó ver otra vez en el dia de la traslacion del cuerpo de Santiago, cuyas influencias se tenian por saludables, llamaron á sus campos' Compostela, que équivale á saludables, de donde tomaron los campos de Santiago el nombre de Compostela. ' ;';;." · El rey D. Alfonso III mandó quitar la tapicería que adornaba el antiguo templo de Santiago, edificándolo de nueva planta desde los cimientos, de piedra sillería con columnas de mármol, cosa poco usada en aquellos tiempos, aunque por la impericia del arte y falta de fondos no quedó con el primor que correspondia á una fábrica tan suntuosa. El principe D. Bermudo, hijo de D. Ordoño III, cuando reino en Galicia, nombró obispo de Compostela al perfido Pelayo, que despues fué "privado del episcopado, sucediéndole el monje Pedro Mansario, varon de gran virtud y literatura. Entonces el conde D. ROdrigo, que era padre del prelado depuesto, en venganza se convino con Almanzor, virey de Córdoba, y entrando por Galicia con un ejército de moros, llegó á Compostela y derribaron una pared del templo, respetando la tumba donde habia sido trasladado el santo. . o ne

Por el año 993, en otra entrada que hicieron los árabes en tierra de Leon, penetraron en Galicia , apoderándose de Compostela. Tampoco pusieron sus manos sobre la tumba del santo; pero en la ciudad hicieron daños de consideracion, llevándose las campanas del templo del bendito apóstol para que sirviesen de lámparas en su profana mezquita de Córdoba, las que condujeron á hom bros de los cristianos cautivos, para memoria de su triunfo. Empero el jército de los árabes sufrió los efectos terribles de una epidemia que se desarrollo en medio de ellos, siendo pocos los que regresaron á Córdoba. '

Dia 31.

Concluyamos el año con una noticia diplomática de que tal vez en su especie no se podrá citar otra semejante en España. Redúcese a un privilegio concedido por el rey D. Alonso V de Aragon, estando en Nápoles, á mosen Borra, su criado y bufon, el cual está sepultado en los cláustros de la catedral de Barcelona, en un nicho labrado en la parod, junto a la puerta que sale a la capilla de Santa Lucia, conservándose sobre el sepulcro cierta figura de bronce que le representa en trage de niño, por haber sido enano.

Las cláusulas de esta carta real son tales, que si omitiésemos la menor palabra de ellas, sería quitar parte esencial de su aprecio; y así la traducirémos literalmente del latin, en que está escrita y trasladada en el registro de las gracias de aquel rey, que se guarda en el archivo de la misma ciudad. Dice , pues, así:

SS. D. Alonso, por la gracia de Dios, rey de Aragon y de Sicilia por una y otra parte del Faro, de Valencia, de Jerusalen, de Hungría, de Mayorcas, de Cerdeña, de Córcega, conde de Barcelona, duque de Arenas y Neopatria, y tambien conde de Rosellon y Cerdaña.

Por cuanto vuestra virtud de vos el magnífico, noble y amado nuestro mossen Borra, caballero, y la jocosa cabaHería y la jocosa sabiduría que tanto agrada a los principes, pueblos y hombres, como que es la delicia del género humano, pide que nuestra magestad, de quien sois tan estimado, provea de modo que vuestra salud, esto es, la alegría de los hombres se conserve cuanto sea posible; y principalmente habiendo prometido bajo juramento á la ciudad, que ni aquí ni en el camino moriríais, sino que regresariais á ella vivo, queriendo Dios o no queriendo: aunque es verdad que la vida del hombre se sostiene con la comida y bebida; viendo que os hallais privado, casi del todo, del auxilio de la primera de estas dos cosas, porque os faltan los dientes, de suerte que apenas podeis comer, y habeis vuelto á la niñez, en que se carece de ellos, hemos juzgado' con afecto maternal, que como niño đebeis ser mantenido con la bebida solamente; así, pues; no pudiendo alimentaros de otra leche, es preciso useis del vino, que siendo bueno, se llama leche de viejos, a causa de que les alarga' mucho la vida.

En esta atencion, por el tenor de las presentes concedemos licencia y plena facultad á vos, el dicho noble mossen Borra, en esta nuestra carta, para que por todo el tiempo que vivais', podais libre y seguramente, y sin incurrir en pena alguna, beber y echar tragos una, muchas, muchísimas y repetidas veces, y aun más de lo que conviene, de dia y noche, en cualquier lugar y a todas horas en que os diese la gana y fuese vuestro gusto, aunque no tengais sed, de toda especie de vinos, ya sea vino dulce, griego y latino, Malvasia , Fisotónica , Montonasi, Bonacia, Guarnatzia, vino especial de Calabria y de Santo Nocheto, Resas, Marnana, Noseja, Masitea, moscatel del Fanello, de Terracina, del Pilo, Falso anuco, Amabili, Manjacento bono, vino de Madrigal, de Coca, de Yepes, de Ocaña, de San Martin de Valdeiglesias, de Toro, de las lomas de Madrid y tambien de Cariñena, o ya sea lo que se llama clareyas y procas, ú otras cualesquiera especies de vinos, con tal que no sea agrio, ni mezclado con agua, ni de otros que el Criador de todas las cosas, que cuando del vino gustó, no quiso beber sino puro, y de aquellos que tienen por escelentes vuestros aforadores, y cuyos nombres os son ya bien conocidos. Y para que vos, el dicho noble mossen Borra, podais abusar más libremente de esta nuestra gracia, os conferimos y damos facultad absoluta para que podais crear y constituir uno o más procuradores o sustitutos que en vuestro nombre y por vos, cuando estaréis ya harto de beber, que creemos que sucederá rara vez, traguen, apuren y beban en la mejor forma de los vinos espresados y mejores.

Mandando por esta nuestra carta a nuestro bodeguero mayor y á los demas dependientes de nuestra bodega, á los vinateros, cocineros, ayudantes y otros cualesquiera que tengan jurisdiccion en los vinos, ó sean sus depen-, dientes; a todos y á cada uno en particular, bajo la pena de veinte florines, de que sólo podeis perdonar diez, y do privacion de oficio y del vino, que, vistas las presentes y

por sola su simple manifestacion, os den por fuera á gustar y, si conviniede, á beber todos los vinos que querais y fuese vuestra voluntad; y sepan que no han de hacer lo contrario, si quieren evitar estas penas, antes bien os asistan con obra, consejo y auxilios oportunos. En testimonio de lo cual mandamos espedir las presentes, autorizadas con los sellos de nuestra curia. Dadas en Castelaodo de Nápoles á 31 de diciembre del año del pacimiento de Nuestro Señor Jesucristo 1446.-Yo el rey D. Alonso.Vista por el bodeguero mayor.- Nuestro señor el rey mandó que lo escribiera, á mí Francisco Martorell. »

Algunas espresiones de este diploma real deben tomarse en el sentido jocoso con que se escribieron, y como correspondiente a la persona y objeto á que se dirigen. Por lo demas, en medio de la rareza que manifiestan sus cláusulas, no puede dejar de sacarse utilidad con la memoria de los vinos que aquí se hace, particularmente de los de España y de los contornos de Madrid, que hoy no se producen por el atraso ú olvido en que está la agricultura.

FIN DEL TOMO SEGUNDO Y ÚLTIMO.

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