Imatges de pàgina
PDF
EPUB

esto se allega que hai otros profetas falsos, que lo que los verdaderos edifican, destruyen y aniquilan estos otros, que dan a entender hai otrog caminos por adonde pueden encaminar sus pasos extraviados los superiores y ministros. ¡Y qué de buena gana reciben las palabras que les paladean el gusto! y con qué facilidad siguen a los que los encaminan por la senda o vereda que su apetito los inclina! Con que los unos y los otros van mal encaminados y sujetos a dar de ojos, como se ha experimentado y reconocido en Chille con tantas calamidades y variedades de los tiempos.

Pues ¿de qué se maravillan algunos de que estos naturales rebeldes, lo estén cada dia mas y mas, y endurecidos sus corazones, lastimados, vejados y ofendidos, experimentando estas inhumanas traiciones mui de ordinario? Cómo ha de haber paz firme en Chille, como no ha de ser perpétua esta sangrienta guerra, inacabable por las causas y fundamentos que tengo insinuados en mis antecedentes discursos, que es el principal blanco y asumpto a que se han encaminado ?

Con que habemos puesto fin a ellos con la fervorosa accion de haber procurado ajustar y limpiar el alma y conciencia en el dia santísimo de la pura y limpia Concepcion de María, Señora nuestra, Reina de los ánjeles, de los cielos y de la tierra, con cuya proteccion y amparo espero tendrán feliz acierto y lugar seguro en el tribunal justificado de nuestro Rei y natural Señor don Carlos II, nuevo sol que nos alumbra, recto juez que nos encamina, y padre piadoso que nos alimenta.

PROTESTACION Y RESIGNACION A NUESTRA SANTA FEE CATOLICA.

Porque en el discurso de estos escritos he tocado algunas materias que no son de mi profesion ni estado, digo que si en alguna cosa han disonado o disonaren, parecido o parecieren no estar ajustados ni ceñidos a lo que nos encamina y enseña nuestra santa fee católica, y a lo que cree y tiene nuestra madre la Iglesia santa de Roma, desde luego me retraigo y corrijo, subordinándome con toda humildad y reverencia a la censura y correccion de los sabios doctores y prelados de ella. Porque mi intencion no ha sido llevada de otra cosa que de la razon, de la justicia y del celo fervoroso de manifestar y dar a entender a su Real Majestad, con claras y patentes verdades, las causas y fundamentos que hai para que su reino de Chille se le pierda y consuma brevemente, y le estén gastando su patrimonio real sin fruto ni provecho alguno, como mas largamente queda manifiesto en los atrasados renglones, y de como la guerra y conquista de este reino es perpétua e inacabable. Y sellarémos esta obra con unas medidas letras que ántes de salir de casa para la fiesta de la Vírjen Santísima, ocurrieron al entendimiento con facilidad y gusto, en accion de gracias a los grandes beneficios y misericordias recebidas por su bendita mano y de la jenerosa de nuestro Dios y Señor, a quien se deben las gracias por todo.

FINIS.

SONETO

A la Virjen Santísima Señora nuestra, en dia do su pura y limpia Concepcion, para sello y fin de este libro, que sea para mayor honra y gloria suya.

Ein fin el que es y fué sin haber sido
Dl principio crió el voluble cielo;
Zegó hasta el cuarto dia dar al suelo
gan provido planeta, el sol lucido.
mnmóvil por entonces fué tenido,
ti despues, jeneroso en su desvelo,

la tierra cambiándole el consuelo,
Kostró su campo verde entre florido.
D semejanza el cielo de María
Bayores glorias cifra para el hombre
bl recebir el sol que en sí no cabe.
deconocidos, pues, aqueste dia
rovoquemos, Señora, vuestro nombre :
ve María, todos digan, Ave.

[blocks in formation]

Aquesta es la clara fuente

Que por qué manda se eleve Que de la mas alta cumbre

Cuando al mas mínimo unje. Baja a lavar nuestras culpas Para que en blanco se juzguen.

¿Tan grande era el pequeñuelo,

Que es menester que se mude Aquesta es la que en vision,

De su asiento y se levante Mujer vestida de luces

Para esta antigua costumbre? Vió el amado coronista Sin interrupcion de nube.

Sí, responde el santo, y dice

Con razones que concluyen: El sol, luna y las estrellas

Magna excelsitudo humilium
Su sagrado vientre cubren,

Es el texto que prorrumpe!
Y por alta providencia
A aquestos desiertos huye.

Porque la humildad es tanta

Y de tal marca su cumbre, Deja burlado al dragon

Que no hay profeta que llegue Que juntamente concurre

Por mucho que se apresure.
A devorarle su parto
Entre los dientes que cruje.

Que a Cristo conforte un anjel

Cuando en sus angustias sude, Aqueste es el monte santo

Está bien, pues que la muerte Sobre cuyas nieves luce

Aguarda que le ejecute.
Trono del manso cordero
Y el nombre que en él se esculpe.

Pero, que para ser reina

La Vírjen santa'se excuse, Solo las vírjenes cantan

Y esforzada de los cielos
En cítaras y en aduses (sic)

El mesmo arcánjel le ayude!
A vista de aqueste monte
Sacrosancto a todas luces.

Aquesta es la maravilla,

Este el portento que arguye Aqueste es el summo altar

A la humildad mas brillante
Adonde en primeras cruces

Quilates de mayor lustre.
Se dió en holocausto el hijo
Al padre de eternas lumbres.

Hasta aquí pudo elevarse

Mi pluma sin que se turbe, Aquesta es la primer mesa

Dando a mis labios aliento
Donde el maná se conduce,

Porque la voz articule.
Para que crezca la vida
Y la muerte se sepulte.

¿Qué tengo mas que deciros

De este monte que produce Todas aquestas proezas

al suelo reparten Finalmente se concluyen

Aguas de gracia y saludes? Con decir que por humilde

Vos, señora, sois la escarcha, A ser la mas grande sube.

Las perlas que se sacuden Y porque claro se vea

Para que se rompan hierros Que la humildad sobrepuje

De depravadas costumbres. A todas las perfecciones,

Vos sois, Señora, la escala Narraré, porque me escuchen.

De Jacob, por donde suben Ordena Dios se desprecie

Nuestras ofrendas al cielo

Por Al altivo que presume,

aquesos

arcaduces. Y a la vista del humilde Le dice al profeta: surje.

Vos, Señora, sois la fuente

Que baja de aquesas cumbres Pregunta el magno doctor,

Para que el alma se lave Con su acostumbrado númen,

Y entre renglones se juzgue.

Nieves que

Vos sois la vision hermosa

Del fuego que los abraza
Cubierta de várias luces,

Por las centellas qne escupe.
Vestida del sol y estrellas,
Sin apariencias de nube ;

Refrescad con vuestras nieves
La nieve que

los consume, Vos el altar soberano

Con ardores del olvido
Donde al Padre de las lumbres

De lo que importa que cuiden.
Ofreció el Hijo holocausto
De sus esperadas cruces;

Canten vuestras alabanzas

En acordados laudes
Vos sois aquel monte sarto

Los serafines mas altos;
Sobre cuyas altitudes

Los ánjeles os saluden;
Pone su trono el cordero
Y sus grandezas esculpe;

Los patriarcas os alaben,

Los profetas os anuncien,
Vos sois, Señora, la mesa

Los apóstoles os sirvan,
Donde el maná se produce;

Los mártires os encumbren.
Sois por quien muere el dragon
Y sus fieros dientes cruje ;

Los confesures declaren,

Las vírjenes no se excused,
Sois el pequeñuelo humilde

Y el mismo Dios con ventajas
Que el mayor profeta os unje,

Himnos y laudes pronuncie;
Porque los demas no pueden
Alcanzar aunque madruguen;

Porque el narrar vuestra gloria

A mi cortedad no incumbe,
Sois la que para reinar

Pues para cifrar grandezas
Es menester que os ayude

Es corto el mayor volúmen.
El que a Cristo dió consuelo
Cuando sin él se presume;

Amparadnos cual patrona

Y haced que se desocupen
Sois, al fin, el complemento

De enemigos las fronteras
De las mayores virtudes,

Que a vuestro cargo relucen.
Pues la humildad será el blanco
Donde todas se dibujen.

Tocad al arma, Señora,

No deis lugar que se burlen
Y pues os nombrais piadosa

De las cristianas banderas
Y en vos este nombre luce,

Estos temidos gandules.
Tuteladnos como madre
Cuando reina os constituyen.

Haced que las cajas suenen

Y los clarines retumben,
Mirad con serenos ojos

Los soldados que disparen
A vuestro auditorio ilustre

Los mosquetes y arcabuces.
Que fervoroso os celebra
Si con devocion acude.

Rompan con vos la batalla,

Y la victoria asegure
Vuestros humildes cofrades

Vuestro poder soberano
Que a esclavos se os restituyen,

Porque el bárbaro no triupfe.
Ricos afectos ofrecen
Aunque pobres los mormuren.

Y a mí perdonad, Señora,

La insuficiencia que tuve
Debajo de vuestra sombra

En querer con torpes labios
Recojedlos, porque huyen

Deciros lo que no supe.

LAUS DEO. Con esta oracion laudatoria a la Vírjen Santísima Señora nuestra, habemos puesto ......verdaderos discursos....sean para su mayor honra

y gloria, porque el celo y fervor con que se han escrito a eso solo se han encaminado, y al servicio del Rei nuestro señor y al aumento de su real corona, y conservacion de esta desdichada patria. Si no estuviesen ajustados al retórico etilo que requieren, los discretos lectores suplirán las faltas y defectos, recibiendo la intencion y celo de quien los hizo cuando mas embarazado se hallaba en el oficio de maestro de campo jeneral, en guerra....y en diferentes cuidados divertido, de los que han menester y......los literales ejercicios; a cuya causa podré decir a mis discursos, que siguen los pasos del despachado libro por su dueño, llevando por delante las siguientes razones:

Missus in hanc venio timide liber exsulis urbem;

Da placidam fesso, lector amice, manum.

Enviado de mi dueño,
Que está en remotos reinos desterrado,

Me pongo en este empeño,
Llegando temeroso a este juzgado

De várias intenciones
Que juzgan bien y mal en ocasiones.

El lector cortesano,
Como amigo de aquel que se desvela,

Me podrá dar la mano
Y admitir mis borrones en su escuela,

Porque los hombres sabios
No saben con la lengua hacer agravios.

AD MAJOREM DEI GLORIAM, AÑO DE 1673.

« AnteriorContinua »