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El mismo Cano escribe: «Me moví á tomar la fatiga de dias en escrebir este tratado, sacando lo mejor de él de la lengua ilaliana, en la cual le hallé escripto por un varon de grande espíritu y experiencia en las batallas espirituales.)

Desconocese el libro que sirvió de base o modelo á Cano para el Tratado de la victoria de sí mismo, pues si bien fray Juan Bautista Cremoneme compuso uno con título semejante en 1530, y otro con el de Victoria y conocimiento de mismo Serafin de Vermo, ni el uno ni el otro se asemejan á la obrita del gran teólogo español.

Tal vez el tratado que tuvo presente Cano se publicase en Italia con título distinto, y así no haya sido fácil dar con él por los que se han dedicado á tratar de las obras de este sabio.

La general creencia es que lo más del librito pertenece al talento de MELCHOR CANO; más claro, que no es una version fiel de un libro toscano, sino una imitacion, con muchos pensamientos propios.

Otro filósofo famosísimo en el siglo xvi honró á España; hablo de ANTONIO GOMEZ PEREIRA, médico, natural, segun se presume, de Medina del Campo, hijo de Antonio Gomez y Margarita Pereira.

Su celebridad, a pesar de lo muy raras que son sus obras, y ésas escritas en lengua latina, se debe a haber tratado la cuestion de si los brutos tienen ó no alma o inteligencia. En sentido afirmativo opinó en la antigüedad Aristóteles; Leibnitz, Reamur, Bonnetz, Pedro y Francisco Huber y Rendu han defendido esta tésis contra Gomez PEREIRA , contra Descartes, contra Buffon y contra Condillac.

Montaigne dejó escrito que las arañas tienen reflexion, pensamiento y conclusion. La Fontaine, en sus versos, combate las hipótesis de los filósofos, presentando los hechos que demuestran el instinto y la inteligencia de los animales.

Publicó GOMEZ Pereira un libro en Medina del Campo, el año de 1554, con el título de Antoa niana Margarita, obra escrita en lengua latina, considerada por su autor como no ménos útil que necesaria á fisicos, médicos y teólogos. El título de la obra se compone de los nombres de los padres de GOMEZ PEREIRA, al fin de honrarlos con la fama que sin duda esperaba alcanzar por ella.

En la Antoniana Margarita se combate á Aristóteles, señalando nuevos principios, opuestos á la maleria y formas sustanciales que predominaban en las escuelas.

Entre los que han escrito acerca de esta peregrina obra, merece preferente lugar don Anastasio Chinchilla, autor de los Anales históricos de la Medicina en general, y biográfico-bibliográficos de la española en particular (Valencia, 1841). Lo raro de la Antoniana Margarita me obliga á reproducir aqui el extracto que de ella hizo aquel célebre y erudito médico:

Al empezar la explanacion de su sistema, confiesa lo expuesto, lo difícil y áun lo imposible que era desterrar añejas preocupaciones. Tal consideraba la siguiente, que es la que se propone combatir en su obra; con este motivo dice que corria en aquel tiempo tan válida y cierta la opinion de que los brutos tenian un alma racional, aunque mortal y de un órden inferior a la nuestra, como cierto era el axioma el todo es mayor que su parte. A esto añade lo siguiente: «Es tal el delirio y tal la obcecacion de estos sistemáticos, que están creidos firmísimamente que los brutos sien.ten y entienden de la misma manera que nosotros; y que si les fuera dado hablar, llamarian al .color blanco que ven, album si habláran en latin, y blanco si en castellano; y si tocáran, como nosotros, llamarian figuram quadralam y figura cuadrada, segun fuese en latin ó castellano; lo mismo de todos los sentidos» (columna 3.“). Con este motivo ridiculiza el servilismo de aquellos escritores que, en vista de dos proposiciones, sólo adherian y defendian aquélla, áun cuando no la hubieran visto, con tal que estuviera apoyada en alguna autoridad de Aristóteles ó de Galeno, y por solo el Magister dixit. Prueba contra ellos que este servilismo y fatal creencia fueron siempre la causa de los pocos adelantos de la ciencia, al paso que el pensar y hablar con libertad lo habian sido de sus progresos. «No es un loco, añade, el que crea que el todo es mayor que su parte, sólo porque lo dijo Aristóteles ?» (columnas 3.*, 4, y 5.a).

Más adelante sienta estas proposiciones, que son los fundamentos de toda su obra, á saber : 11. ¿Cuál es la diferencia o el principio inherente y exclusivo al hombre, que lo distingue esencialmente de los brutos ?

2. Si los brutos sienten del mismo modo que nosotros, debe inferirse que no hay nada propio en el hombre, que no sea comun á los brutos.

3.- ¿Cuál es la causa de los movimientos ó acciones de los brutos, y el cómo se mueven ó ejecutan aquéllas?

El principal argumento que nuestro médico oponia á sus contrarios, puede reducirse al siguiente silogismo : «Vosotros, dice, quereis probar que los brutos raciocinan como nosotros, poi , las obras tan admirables y estupendas que en ellos observamos; es así que estas obras, lejos de 'probar una inferioridad de alma, la suponen más superior, porque los hombres no son capace: de hacerlas, luego o tienen un alma superior a la nuestra, lo cual no admitis, ó las obras que éstos ejecutan, es por otra cosa diferente del alma y del discurso,

» Define el hombre genéricamente un animal, y específicamente racional; dice que por sola esta circunstancia, esto es, por la racionalidad, se distingue de todos los demas, y la define una fuerza poderosa y propia del alma para distinguir, comparar y perfeccionar.

Pereira se hace cargo de la opinion de algunos que decian que los brutos tenian un alma ra: cional, con la que discurrian y formaban sus juicios, pero que conocian solamente las proposiciones universales, cuya facultad no era propia y exclusiva del alma racional. Contra éstos prue. ba que si los brutos tenian un alma y una razon, con la cual formaban sus discursos, y en su consecuencia se determinaban á la afirmativa o negativa, debian conocer las particulares del mismo modo que el hombre las conocia. En su confirmacion, dice: « Si los brutos ejercen todo:

los actos de los sentidos exteriores como el hombre, el perro y el caballo, por ejemplo, conce, birian mentalmente al ver sus dueños, lo mismo que un criado al ver el suyo; y así como éste

á la vista de su amo afirma en su entendimiento que aquél es su amo, así el perro y el caballo »deben afirmar en su mente que aquél, y no otro sujeto, es el dueño. Lo mismo debe suceder

con la negativa, porque los brutos, á vista de sus amigos o enemigos, deben formarse mental» mente proposiciones que convenzan a su alma de ser amigos o enemigos, para seguirlos ó huir •de ellos. Si á consecuencia de la conclusion que forman , hacen lo que su razon les dicta , es » preciso que desciendan de las universales a las particulares.» PerrinA se vale de otro ejemplo: De ningun modo puede decirse que un cordero conoce a su madre, si no la puede distinguir y diferenciar de las demas ovejas parecidas y semejantes á ella; porque en este caso, él iria á buscar las tetas de otra para mamar su leche. Si esta determinacion y eleccion de madre es efecto del discurso mental que formó, es indispensable confesar que este cordero formó muchos juicios ó proposiciones particulares, para llegar hasta la particular afirmativa ó negativa. Si así es, esta cordero recien nacido, ó tiene más razon que un niño, ó su alma es de un órden más superior que la de él.

Los discípulos y partidarios de Aristóteles contestaron, apoyados en el dixit de su maestro, diciendo que no todos los que conocen y distinguen, afirman ó niegan que una cosa es o deja de ser; y por consiguiente, que los brutos podian, por una simple aprension, conocer las cosas sensibles, sin razon afirmativa é negativa de si ellas son ó no, cuáles son.

,PEREIRA contesta que la autoridad de Aristóteles, en que fundaban su opinion, habia sido la causa de tantos errores como habian cometido sus partidarios. En seguida responde á su argumento, y dice: «Si los brutos sienten y obran como nosotros, ¿por qué se ha de decir que nos

otros nos hemos de determinar por un juicio práctico antecedente, y ellos por una aprension puramente sensitiva? Si el conocimiento ó apetito de una cosa que se ama y se desea conseguir, precede al movimiento ó determinacion, es necesario que anteceda, no una simple aprension, »sino un conocimiento bien distinto de la cosa amada, con conviccion de ser ella, y del sitio en

donde está, porque de lo contrario, no sabria si efectivamente lo era o dejaba de estar, y por s consecuencia, si debia ir ó no á ella.. Que quiere decir: el cordero conoce al lobo presente, sino que el cordero se forma en su mente esta proposicion : éste que está presente es el lobo. Así en efecto debe suceder, porque el participio de presente no se resuelve sino en el relativo que y en el presente indicativo del verbo ser; verbi gracia, esta proposicion : el hombre conoce el enemigo presente, se resuelve en esta otra equivalente : el hombre conoce al enemigo que está presente.

Se objeta en seguida PEREIRA los principales argumentos de sus contrarios, tomados de las obras más admirables que se notan en los animales, y que al parecer prueban que obran con discurso. Entre todos los hechos alegados por los contrarios, elige como los más comprobantes los siguientes, que no dejan de ser en extremo curiosos :

11.° Plinio, al hablar de la mutua y cruel guerra que se hacen los moluscos y crustáceos, dice: Los caracoles de mar, avaros de la carne de los pulpos, abren sus válvulas y las dejan abiertas, quedándose como adormecidos; el pulpo, tan luego como lo nota , mete sus brazos, con el objeto de sacar alguna porcion de carne del caracol; pero éste, al momento que siente la uña del pulpo, cierra repentinamente su: concha, y no deja escapar la presa hasta que ha devorado la parte que agarró. El pulpo, para evitar esta sorpresa, interpone una piedra en las válvulas del caracol, y consigue el que no pueda cerrarlas y sacar su parte pulposa.

> 2.°, tomado del mismo Plinio. El molusco, que habita las conchas llamadas pinas, va siempre acompañado de un pececillo, por cuya razon se le denomina squilla ó peniptero. Estos dos, puestos de concierto y en armonía , cazan del modo siguiente: el caracol separa y deja abiertas sus válvulas, los pececillos y los pulpos acuden a su carne, la squilla o el satélite acecha cuando la cavidad de las válvulas está llena de pececillos, y entonces avisa al molusco; éste se cierra, deja prisioneros á cuantos habia, y despues se parten la caza entre el caracol y el espía.

13.o Conociendo las serpientes que por su posicion no pueden apoderarse de los elefantes y otros cuadrúpedos muy grandes, tienen el cuidado de observar los caminos que llevan aquéllos cuando van á pacer ó á beber; sabidos, eligen un grande árbol, á cuyo tronco se cuelgan: dispuestas así, se dejan caer repentinamente al pasar los cuadrúpedos, y consiguen amarrarlos. Pero los cuadrúpedos conocen muy bien á sus enemigas y las astucias de que se valen, y procu-. ran irse a los peñascos ó echarse al agua, con cuyos medios, ó consiguen reventar á sus enemigas ó ahogarlas.

PEREIRA refiere otros muchísimos ejemplos, que por la brevedad omito, y responde á ellos : 1.° Extrañándose, y áun teniendo por ridiculo, que unos naturalistas como Aristóteles y Plinio hubieran podido obcecarse con una opinion tan absurda y risible como era la que pretendian sostener en fuerza de sus ejemplos. ¿Cómo es posible que un caracol, privado de la mayor parte de los sentidos, pueda hacer un convenio y un pacto social con un pez, para en vista del cual, uno y otro poder ponerse de acuerdo para cazar juntos y repartirse la caza? ¿No es necesario para esto formalizar un juicio, deducir y examinar un gran número de proposiciones mentales sobre utilidades, sobre condiciones y sobre otras muchas cosas? Si tienen bastante juicio y razon para verificar unas acciones tan sublimes, ¿por qué no aprenden á comunicarse con los hombres, si ya no por medio de la palabra, al menos por acciones y movimientos, como los sordo-mudos?

Ademas, si sienten y juzgan del mismo modo que los hombres, preciso es que teman los castigos de la otra vida; porque ellos sienten el último trance de la muerte, y hacen lo mismo que el hombre para conservarla ; unos pasan los mares y los desiertos, otros se sangran cuando se sienten malos, algunos se administran otros remedios, y muchos, en fin, se labran habitaciones para no sucumbir a los rigores de la estacion. Si el discurso y la razon predicen en aquellas acciones, que tan sorprendentes y bien meditadas parecen, es necesario que en otros presida la profecía, el pronóstico ó el cálculo más bien meditado, puesto que ellos pronostican con más seguridad que los astrónomos, y preven con mucha anticipacion la crudeza de un invierno, y en su consecuencia, hacen sus trasmigraciones de Norte á Mediodía. De aquí deduce que estas acciones exigen un gran discurso, y que no alcanzándole los hombres, éstos debian tener menos discurso que dichos animales,

Habria de ser sumamente difuso si hubiera de expresar los innumerables argumentos que PEREIRA propone contra la racionalidad de los brutos, y las infinitas dudas que resuelve en favor de su sistema. Despues de rebatir á sus contrarios, pasa á exponer sus ideas acerca de la causa que determina las acciones de los brutos. Dice que éstos se determinan en virtud de unos fantasmas ó cuerpecillos que emanan de todos los cuerpos orgánicos é inorgánicos, los cuales obran sobre su sensorio ó cerebro. Estos, dice, tienen en la parte posterior de la cabeza una celdilla, triclinium, en la cual se depositan las imágenes de los objetos que entraron por los sentidos, y se conservan como desecados durante la ausencia de los objetos. Tambien tienen otra celdilla en la parte anterior del cerebro, scrinium, á la cual vienen á residir los fantasmas ó cuerpecillos que estaban conservados en el triclinium , cuando los objetos se presentan. Una vez depositados y conservados los fantasmas en la celdilla occipital, si el objeto que los produjo primitivamente se ofrece ante el bruto, entonces salen de la celdilla posterior los fantasmas, y depositándose en el scrinium, se representa la imágen del objeto ausente, y los miembros del bruto se ven obligados á moverse del mismo modo que como se produjeron por primera vez los fantasmas à la presencia del objeto.

» Esta es la clave y fundamento del sistema de PEREIRA; por él explica todos los movimientos, todas las acciones, verbi-gracia, los ladridos de los perros cuando sueñan que van cazando, el huir cuando alguno les amenaza , etc.

» Tambien explica el habla de los papagayos y de otras aves, diciendo: «Que siendo el sonido una modificacion más o menos fuerte del aire, que se comunica á los oidos, y no á otro sentido, »dichos órganos tienen una relacion simpática y muy intima con las de la locucion, y las aves, á » fuerza de tiempo, llegan á hablar.»

» Pereira pasa en seguida á discutir la naturaleza de los fantasmas, si son sustancias corpóreas ó sólo accidentes de la materia. Defiende y prueba el que son verdaderas emanaciones de los cuerpos orgánicos ó inorgánicos, pero tan sutiles y espirituales, que podian llegar hasta las celdillas anterior y posterior del cerebro.

» Rebate y prueba con numerosos ejemplos que Gregorio Arimense se engañó cuando dijo que las imágenes se estampaban en el cerebro como en un espejo.»

Tal es el extracto clarísimo de la obra de Gomez PEREIRA.

Renato Descartes fué acusado por sus contemporáneos de haber dicho que las bestias no son otra cosa que máquinas, tomando del autor español el pensamiento y dándolo como propio. Los admiradores franceses de Descartes, en el siglo xvii, trataron de defenderlo. Así, pues, el autor de las Nouvelles de la Republique des lettres decia, en Marzo de 1648, que se habia encontrado en el siglo anterior quien osase defender aquella paradoja, en el país del mundo en donde menos se hubiera creido que una doctrina tan nueva tuviese su nacimiento. « Quién hubiera jamas imaginado, decia, que en España, donde la libertad de las opiniones es menos permitida que la del cuerpo en el imperio turco, produciria un filósofo bastante temerario para sostener que los animales no sienten?)

Expresa su parecer de que Gomez Pereira no fundó escuela , y que probablemente Descartes, que leia poco, no habia oido jamas hablar de él ni de su libro.

Esa opinion es la misma que la de Bailler, historiador de la Vida de Descartes. « Muchos han creido, dice, que Descartes habia tomado del libro de GOMEZ PEREIRA la famosa opinion del alma de las bestias. Mas hay una gran razon para dudar que Descartes haya jamas oido hablar de este PEREIRA; que su obra (en el dia de hoy muy rara) haya ido á parar á manos de un hombre tan poco curioso de libros y de leer como nuestro filósofo. Esto quita toda duda en el asunto, pues Descártes no vió el libro de PEREIR A hasta un año despues de la publicacion de sus Meditaciones metafísicas, en que habia dado á conocer su opinion acerca del alma de los brutos, opinion de más de quince ó veinte años antes. Ademas, como ha podido notar muy bien monsieur Bayle (Nouvelles de la Republique des lettres), PEREIRA no habia sacado su paradoja de los verdaderos principios, y no habia podido penetrar sus consecuencias, y no habia podido impedir quo Descártes no lo haya encontrado el primero. Esta doctrina no nació en PEREIRA; desde el tiempo de san Agustin era agitada por los más sabios, como una cosa que no se dejaba de sostener, á pesar de la apariencia de absurdidad que en ella el vulgo encontraba. Esta opinion era más antigua que san Agustin, que Séneca mismo, y que los Césares primeros, segun la observacion de monsieur de Rouder, que la hace subir hasta los estoicos y á los cínicos.o

Sin embargo, Bayle, en su Diccionario histórico y critico, prueba extensisimamente que no hubo tal idea de ser los animales unos autómatas, entre los sabios de la antigüedad griega y latina, ni entre los Santos Padres. El sistema de Gomez PEREIRA fué original suyo, y ciertamente Descartes se aprovechó de él.

Tal es la opinion de muchos sabios, que en ello concuerdan con los más de los contemporáneos de Descartes. No me fundaré en la del abate Lampillas, porque no se le tache de parcial de la ilustracion de los antiguos españoles. Bordeu (1), hablando de que los críticos acusaron de haber copiado las ideas de Gomez PEREIRA á Descártes, dice que la imputacion era fundada, si bien Descartes tiene tanta reputacion y gloria tanta, que seguramente no hay temor de que se aminore volviendo á otro lo suyo; que es muy honroso para las ciencias médicas haber facilitado á Descartes modelos, así como caminos para sus descubrimientos; que si Gomez Pereira hubiese podido saber que un hombre como Descartes iba a adoptar su sistema, en vez de verlo con envidia ó dolor, se hubiera considerado en la cumbre de la gloria; y por último, que la doctrina de PEREIRA, autorizada por la aprobacion de Descartes, ha sido una de las causas de la revolucion que este filósofo ha hecho, así en la medicina, como en la fisica.

Ahora bien, ¿cuál es la causa de la excesiva rareza de la Antoniana Margarita? De Bure, en

(1) En las investigaciones sobre la Historia de la Medicina.

el último siglo, escribia (1) que la mayor parte de las causas á que se atribuia, las considera fabulosas; una de ellas, la de haber amigos y discípulos de Descartes, ante la acusacion del plagio, venido á España á adquirir ejemplares del libro y destruirlos, porque no hubiese estos testigos acusadores contra la gloria de su amo y maestro. Pero el autor frances que esto decia, no daba gran crédito á la noticia, ántes bien veia en ella toda la apariencia de una fábula. En su opinion, la obra de GOMEZ PEREIRA, antes del siglo de Descartes, habia llamado la atencion extraordinariamente; sus ejemplares eran tambien raros.

Pero ¿de dónde ha venido tal escasez? El libro en España no fué prohibido por la Inquisicion, sus ejemplares no se recogieron por orden del Tribunal, ni menos de la del Rey. Y sin embargo, no es creible que Gomez Pereira hiciese una edicion de poquísimos ejemplares, tratándose de un libro en que su autor cifraba grandes esperanzas para el adelantamiento de los estudios y de las ciencias.

El doctor don Antonio Hernandez de Morejon (2) y el citado don Anastasio Chinchilla , que son los españoles que más han hablado de Gomez PEREIRA en nuestro siglo, no hablan de las graves cuestiones que promovió la Antoniana Margarita en la misma España.

Miguel de Palacios , al año siguiente (es decir, en 1555), publicó en Medina del Campo un librito con el titulo de Objectiones adversus nonnulla ex paradoxis Antonianæ Margaritæ nec non apologiæ ejusdem Pereyræ (fólio).

Un año despues (1556), tambien en Medina del Campo, se publicó el Endecálogo contra Antoniana Margarita (8.), librito de gran rareza, cuyo autor es desconocido.

En la misma Antoniana Margarita hállanse dos tratados, uno sobre las contradicciones y errores de los secuaces de Aristóteles, y otro sobre la inmortalidad del alma.

Celébrase mucho por los médicos el libro de GOMEZ PEREIRA, que imprimió en Medina del Campo, el año de 1558, contra los errores de Galeno.

Pero tiempo es de examinar la opinion que atribuye á Descartes haber tomado de la obra de GOMEZ PEREIRA el sistema de que los brutos son meras máquinas; sistema que algunos sabios, censurando á aquél, juzgan más un ingenioso pasatiempo filosófico, que la resulta de razones á propósito para convencer á un talento estudioso y pensador, en tanto que otros, llevando hasta el extremo su entusiasmo, han dicho que como ningun sér puede sufrir á menos de no haber pecado, las bestias carecen de sentimiento, y esto han dicho tergiversando un pasaje de san Agustin.

Descártes era modesto; y a pesar de haber el primero, no sólo aplicado la álgebra á la geometría, que algunos creen de más genio que la invencion del cálculo diferencial, que constituye la gloria mayor de Leibnitz y de Newton , sino de haber hecho sublimes descubrimientos en la fisica, consignó aquella frase arrogante: «Nuestros nietos jamas encontrarán cosa alguna que yo no hubiera hallado tambien á haberme tomado el trabajo de buscarla.)

Esto era expresar sinceramente la confianza que tenía en la fuerza de su talento. • Y sin embargo, el libro de Gomez PEREIRA se conocia en Europa como las obras de los filósofos españoles ; libro de novedad, tan propio para llamar la atencion de Descartes.

No creo que éste jamas hubiese tenido la franqueza de Séneca para escribir estas frases : «Cuanto hay bien dicho por otro, sea cuyo fuese, mio es : Quidquid ab aliis bene dictum est, meum est.)

Saisset (3), que en nuestros dias ha escrito docta y elegantemente sobre Descartes y sus precursores y discípulos, no cuenta entre los primeros sino á Bacon y á Ramos. El nombre de GoMEZ PEREIRA no aparece en su libro. Más aún, ni siquiera analiza el sistema de Descartes sobre los animales.

Pero hayase ó no Descartes apropiado el del médico español, indudablemente la gloria de éste es mucha, bien haya coincidido con sus doctrinas aquel grande hombre, bien se las haya apropiado.

Y al llegar a este punto no puedo ménos de llamar la atencion sobre otro hecho notabilísimo y no ménos honroso para el talento de los filósofos españoles del siglo xvi.

(1) Bibliographie Instructive, 1764.
(2) Historia bibliográfica de la Medicina española.
(3) Descartes, ses précurseurs et ses disciples, par Emile Saisset ; Paris, 1862.

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