Imatges de pàgina
PDF
EPUB

forcejeando siempre contra las corrientes que son allí sumamente fuertes; de lo que resultó haber tenido por menos trabajoso rodear mas de quatrocientas leguas, caminando de Cartagena, Santa-Marta, INombre-de-Dios, y laHabana, que navegar directamente á Santo-Domingo.

Cuando el buque llegó ála isla de Cuba, determinó don Bartolomé retirarse á nueve leguas de tierra en el pueblo de La-Yaguana para descansar y meditar con sosiego lo que le conviniese practicar. Mientras tanto llegáron á la isla española los religiosos y gentes de la villa de Toledo y aun los de la isla de Cubagua, contra los cuales se propagó despues la guerra de los Indios por sujestion de algunos que habian sido ántes maltratados en otras ocasiones; y como en la Española nada se sabia relativo á don Bartolomé de las Casas, nacio el rumor de que los Indios le habian quitado la vida; y llegó á los oidos del mismo Casas cuando el caminaba ya con otros castellanos para Santo-Domingo. Fenecido su viage dió cuenta de todo lo sucedido en la parte concerniente á su persona. El almirante, la real Audiencia , y la Consulta enviaron nueva expedicion para castigar y sujetar á los Indios y repoblar la costa y la isla; pero por lo respectivo á la comision de Casas no resolviéron nada sin embargo de las instancias que don Bartolomé hizo por espacio de muchos meses.

En circunstancias tan críticas, y falto de medios para subsistir, no encontró consuelo en otras persoñas que en los religiosos dominicos; con cuya ocasion fray Domingo de Betanzos prior de aquel convento le persuadió que profesase aquel mismo instituto para trabajar en la conversion de los Indios como los otros religiosos ; y asi se verificó. Herrera lo cuenta entre los sucesos del ano i52i cuando Casas tenia edad de 47 años. Pero el dominicano Remesal escritor casi coetaneo , é individuo del mismo orden dijo que Casas no profesó hasta el año i5a3. Gonzalo Fernandez de Oviedo , y Francisco Lopez de Gómara hablaron de Casas y de su conducta en la empresa con muchas equivocaciones (i). Pero ¿como podría tacharse de justicia la conducta de un hombre á quien sobrevienen obstáculos imprevistos , e invencibles despues de haber emprendido la ejecucion de su proyecto? Pío es culpa suya la desercion de los doscientos labradores; ni la desobediencia de los Españoles habitantes de la isla de Cubagua. La conducta de estos y la perfidia de Alonso de Ojeda irritaron la colera y los deseos de venganza en los Indios : el castigo y la nueva sujecion por Gonzalo de Ocampo no podia dejar en los ánimos de los Indios de la costa de la Tierra-Firme de Cumaná sino resentimientos. Todo esto produjo una desconfianza que no habia entrado en el plan de Casas. El remedio era la dulzura y la

[ocr errors]

fidelidad en el trato por espacio de macho tiompo juntamente con la precaucion para un caso de al-» boroto. Francispo de Soto destruyó esta precaucion, destinando contra las ordenes de Casas los buques al rescate de oro, esclavos, y perlas. Los Indios vieron la ocasion de vengarse cuando la ofensa estaba todavía reciente , y la curacion no habia casi comentado. Yo no descubro en esta desgracia una culpa, ni aun ligereza de juicio concerniente á la empresa.

El nuevo religioso fray Bartolomé de las Casas , constituido en la edad de cerca de cincuenta años, lleno de meritos , de ciencia eclesiástica y civil, y de los conocimientos practicos adquiridos en cuatro viages al Nuevo-Mundo, tres regresos al antiguo , muchos en lo interior de España que atravesó varias veces de oriente á poniente y de sud á norte , podia muí bien haber aprovechado su nueva si* tuacion para tener en el resto de su vida una tranquilidad completa sin otras fatigas que las de predicar cuando sus prelados se lo mandasen, pero él habia adoptado por hijos espirituales á los Indios y su amor no le permitía mirar con indiferencia las injustas opresiones con que se les mortificaba. Ja-^ mas se creyó dispensado de interceder por ellos y de continuar sus declamaciones contra los que in» traducían el evangelio por medio de una guerra. Entónces escribió en latín una obra intitulada De fínico vocatiqnis modo en que procuró persuadir á los cortesanos de la península, y á los magistrados de América que solo debia buscarse la conversion de los Indios por medio de una predicacion pacífica, y aislada sin soldados ni guerra.

Habiendose creado una silla episcopal en Nicaragua, y nombradose por primer obispo á don Diego Alvarez de Osório á quien se concedio titulo de protector de los Indios en 1.527-, .quiso este buen prelado tener á su lado á fray Bartolomé por su principal cooperador en el ministerio episcopal. El religioso aceptó con licencia y aun mandato de su prelado ( prior de la isla española de Santo-Domingo); y juntamente con otros fundó en Nicaragna un convento de su orden, cuyos individuos sirvieron infinito para la propagacion del evangelio en aquella provincia, y para la diminucion de vejaciones con que los infelices Indios solian ser mortificados (1).

Desde allí fue á predicar en la provincia de Guatemala donde convirtió y bautizó inumerables Indios , y despues pasó con otros religiosos dominicos ála de Vera-Paz donde hicieron otro tanto logrando, que los habitantes de 48 leguas en largura y 37 de anchura se sometiesen voluntariamente al rey de Castilla sin que hubiesen entrado conquistadores algunos; egemplo que despues citó el mismo Casas al Consejo de Indias año i55o, en las disputas con

(1) Herrera : Jec. 4 , üb. 1, cap. 9.

Juan Jines de Sepulveda, diciendo : « Iten debería mas saber del hecho el doctor, que nunca los Indios jamas hicieron mal á Cristianos sin que primero muchos agravios e daños incomparables hubiesen recibido dellos. Ni aun en este caso jamas ofendieron á frailes cuando eran certificados de la diferencia que habia dellos á los seglares y del fin que pretenden los unos al que buscan los otros ; porque son por la mayor parte, de su naturaleza pacíficos, mansuetísimos é inoxios. Iten deberia de advertir el doctor mui reverendo, que no es cosa razonable niproporcionada con discrecion querer apaciguar y hacer camino para predicarles yendo tiranos conegército cruel e turLulento á los que están en excesiva manera escandalizados, agraviados, y asombrados de los males y estragos que han padecido ; sino de las mas propincuas tierras ó provincias donde hay pueblos de Españoles, los religiosos por medio de Indios pacíficos que ya conocen y tienen experiencia, y confianza dellos, negociándolo; como hicimos nosotros los frailes de Santo-Domingo que desde Guatimala con esta industria trajimos de paz, y hemos convertido (á donde hay hoy, á gloria de Dios, maravillosa cristiandad, la cual ignora el mui revevendo doctor) las provincias que por esta causa mandó nombrar el principe, de la VeraPaz; las cuales por las guerras injustas que les habian los Españoles hecho, estaban con mucha

[graphic]
« AnteriorContinua »