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<5 vasallage, confiesan sin reparo que faltan á la obligacion que han reconocido de procurar la instruccion de los Indios porque piensan que se les causa perjuicio en ella , respecto de que mientras el Indio es ignorante, les obedece puntualmente por miedo del desagrado y del castigo; pero luego que se ha instruido en el catecismo y en la moral religiosa replica en muchos casos, exponiendo no estar obligado á obedecer. Por evitar este peligro los señores particulares no solamente miran con indiferencia la instruccion de sus Indios, sino aun con odio, porque la flaqueza del hombre, la miseria de su naturaleza , y la violencia de las pasiones les hacen preferir el provecho temporal y pecuniario suyo, á la felicidad espiritual y conversion de los Indios, y mas quieren tener un vasallo ignorante que un cristiano instruido. No influye poco á impedir la conversion y la instruccion de los Indios el obstáculo que los señores particulares oponen para que los religiosos prediquen é instruyan, cuando temen que estos observen ó vean las crueldades conque son maltratados los Indios; pues los religiosos viendo atrocidades y excitados por los infelices pacientes dan noticia de los malos tratamientos-al gobernador. Pocas veces logran el remedio, porque los jueces á quienes se da la queja suelen poseer tambien Indios y miran el asunto como cosa leve y despreciable; pero en fin cuando los efectos de la tiranía son públicos , toman alguna providencia, y un corto número de casos basta para que los señores particulares de Indios procuren por arbitrios indirectos que los religiosos se abstengan de convocar Indios, predicarles el evangelio y de instruirlos en el catecismo; cayo gravísimo daño estaría evitado, silos Indios no conociesen otro señor que al Rey. Los Españoles proprietarios ó encomenderos de Indios procuran desacreditará los religiosos doctrineros para que los jueces ó gobernadores no les den loacerca de las crueldades del trato. Dicen que los frailes se hacen partidarios de los Indios porque son muy amados por estos y participan de regalos que les hacen los Indios con'cosas que debian dar á sus amos. Pero estas calumnias son otra nueva causa, para que no se permita jamas el vasallage particular. Es verdad que los Indios aman mucho al religioso doctrinero, y seria mui notable lo contrario. Ven que los religiosos atraviesan caminos largos , desiertos, á veces con peligro , siempre con incomodidad por acudir'al pueblo de la doctrina; que les explican con dulzura los misterios de la fe, y las reglas de la moral; que les consuelan en sus aflicciones , y que les protegen en sus persecuciones ¿ como ojejariau de amar á quien exerce por caridad tantos y tales favores? Mas la codicia no es el origen porque- los infelices Indios son pobrísimos, desnudos, hambrientos, enfermizos y débiles por la dureza del corazon de sus señores y consiguientemente incapaces de tener cosas preciosas para regalar. El verdadero motivo de los Españoles es haber desnaturalizado á los lndios conviniendolos de hombres en tímidas liebres, y haber llegado á conocer que sus inhumanidades triunfarían contra la justicia si sus Indios se quedan idólatras c ignorantes sin aprender la doctrina crisrUana, ni esperar proteccion de los religiosos.

Produce consecuencias contrarias á la religion el vasallage particular, por muchos principios y no es el menos digno de atencion la costumbre de los repartimientos de Indios entre los conquistadores, los empleados, y otros Españoles distinguidos. Acaece con frecuencia repartir los Indios de todo un pueblq reuniéndolos á monton, y separando por suerte diez, cincuenta, ciento y mas para un Español, despues para otro, luego para otro y quedar el marido, la muger, y los hijos, esclavos de distintos amps, sin esperanza fundada de reunirse; porque un señpr destina sus esclavos «servir de bestias de carga ffíkYVk' ges mercantiles de ciento y doscientas If-gua^ jes decir á morir en el viage; Qírp apio enyia lososuyos,^ trabajar e» las minas distantes deja residencia jdp sus parientes j otro alquila fus Indios ,4 /quienes; Jefcljacp sufrir distintas fatigas : en fin Ja separacion de Jos .esposos, delos hijos y de los hermanos es por tiempo indefinido, contra las reglas de la moral religiosa, las cuales no se les permite ya escuchar de Jos rejig^p.sqs, porque los intereses temporales son mirados como de una importancia superior. . . .

V. M. tiene mandado que se tasen los tributos con justicia, y no se pueda exigir del Indio mas contri-bucion que la suma tasada por la ley ; pero este mandato de V. M. está despreciado en las Indias. Los gobernadores, los jueces, los empleados de todas clases son los primeros que dan el mal egemplo y los demas Españoles imitan bien lo que ven en este punto. Quieren servicio personal y no tributo, porque sacan infinitos mas intereses ,yno padecen nada con la muerte de los esclavos, respecto de que toman otros en su lugar. Solo guardan la ley de V. M. para con aquel corto número de Indios que quedan vasallos reales, para los cuales se promulgó sin hacer caso la ley que habla de todos, puesto que no conocía el legislador otra clase de Indios.

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Para predicar el evangelio, y para instruir en el catecismo á los que abrazan la religion cristiana se necesita que haya pueblo á quien se predique , y liberdad del pueblo que haya de acudir á las instruo 'ciones. D^os no dio la ley escrita en tiempo de Abrahan acaso porque solo habia familia escogiga y no pueblo. Tampoco en la primera época de Moises, porque si bien es cierto que los Hebreos componían pueblo de mas de seiscientos mil hombres de pelea, no formaban pueblo libre. La dio empero cuando salidos del Egipto eran ya Nacion independiente con subordinacion á solo su gefe Moises.

La religion cristiana pide congregacion de personas en el templo para el culto divino; sus siete sacramentos, sus misterios, artículos de la fe, sus preceptos y reglas de moral, exigen la existencia de un pueblo, sin que baste la vida de los hombres errantes como fieras en bosques , montes , y desiertos : exigen libertad de pueblo porque sin ella se disuelven los vínculos de la societad, y porque las personas no libres no pueden ser instruidas cuando y como convenga.

Por ultimo la esclavitud es la causa inmediata de haber muerto muchos millones de hombres en la idolatría contra lo prometido por los reyes católicos y lo mandado por el sumo pontífice. Sin la esclavitud obedecían al Rey de Castilla los Indios, abrazaban la religion cristiana, se instruían en sus dogmas y su moral; pero luego que vieron los malos tratamientos, abandonaban la societad, se retiraban álos montes, ó morían maltratados en el servicio de sus amos sin señal alguna de amor á la religion recibida. Siendo vasallos de solo el Rey y pagando su tributo tasado por la ley , todos serán buenos cristianos.

RAZÓN III".

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Lo tercero, porque los Españoles laicos no son aptos al objeto de predicar á los Indios el evangelio , persuadirles amor ála religion cristiana, é instruirles en el catecismo. Conviene saber la formula con que los gobernadores dan los Indios por esclavos, aunque sin ese nombre. Dice así. • '..'

« A vos Fulano de Tal se os encomiendan pur vía » de depósito tantos Indios en el pueblo de tal, y » se os autoriza para que os sirvais de ellos en vues«

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