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todo lo descubierto, y que se descubriese al occidente ó mediodia de la dicha línea fuese de la navegacion, y descubrimiento de los Reyes de Castilla y de Leon: de modo que todas las indias y tier. ra firme descubiertas y poseidas por cualesquier Rey ó príncipe cris, tiano antes del dia de la Natividad, inmediato al principio del año de mil cuatrocientos noventa y tres ácia el occidente ó medio dia, quedarian en su posesion, sin que los Reyes de Castilla pudiesen pre tender derecho sobre ellas, y lo que se descubriese ácia el orien, te de esa línea quedaba concedido al Rey de Portugal. Despues por un convenio celebrado entre las dos coronas se retiró esta línea trescientas setenta leguas àcia el ouéste. Esta es la célebre línea de des marcacion del señor Alejandro sexto tan mentada, por cuyo medio repartia entre estas dos coronas los paises conquistados y descubiertos, y por conquistar y descubrir, no estando ocupados por algun príncipe cristiano. Añade el papa, que no les concede esta gracia, sino con la condicion de que enviarán a dichas tierras hombres doctos, virtuosos y temerosos de Dios, para que instruyan aquellas gentes bàrbaras en la fé católica y buenas costumbres. (30)

No se puede dudar de esta bula, por hallarse y quedarse original en los archivos del real consejo de las indias, y referirlą Pedro Mateo, y Laercio Cherubino en sus bularios, y otros infinitos autores, así estrangeros como españoles á cada paso [*7 y es entre otros muy principal título de dominio de las indias esta donacion, hecha por la silla apostólica. [**] Sobre esta concesion y cons

[30] Tom. 1. Bullar magn. Roman. pag. 454 ó 466.

[*] Solórzano polític. ibid. lib. cap. XI cit. extact, 1 tom. Seħed. impres. 1. pag. apud. Solórm. lib. ? eap. 24 núm. 26. Petro Mathe in sun constit. pontif. pág. 150 et. in 7. tomo Decretal. lib. 1. tit. 9 de Insulis novi Orbis Cherub. 1. tomo Bullar. pag. 322. et in numeris fere alli ad. Solórz. d. 1, tom, lib. 2 cap. 23. exn 53. et 137. et cap. 24 ex núin. 18.

Herrera hist. ind. decad. l. lib. cap. 4. Se halla tam, bien en el bulario romano tomo 1. fol. 454.

[**] Nota del editor. La ilustracion del siglo en que vi. vimos no me permite referir estos hechos sin mostrar lo errado de las opiniones que prevalecian en aquellos tiempos en cuanto á la facultad de donar reinos que se suponia en los pontifices de Roma. Los Reyes que pasaban en Europa por mas sábios y cristianos tenian una equivocada idea del vicario de Jesucristo: figuràbanlo en el Vaticano del mismo modo que los antiguos griegos y romanos 'á Júpiter en el capitolio, un árbitro señor y supremo moderador de los imperios; pero tan altipotente que con el arqueamiento de sus cejas hacia retemblar el Olimpo, y por tanto adornado con la ominosa facultad de destronar à los Reyes establecidos, y relajar á los pueblos que le estaban sup jetos del juramento de fidelidad que les habian prestado: este error monstruoso produjo hoi ribles estragos en la Europa, y aun:

quista hubo especialmente a los principios grandes debates, difi cultades y disputas; algunos decian y entre ellos es de esceptuar

que los Reyes y algun pueblo como el francés estaban convencidos de lo absurdo de tal doctrina, no se atrevian à oponerse à ella descaradamente, unos por preocupacion ó temor, otros por interés. El de España ha sido mayor en esta parte que el de otras naciones por los diezmos y bulas de Cruzada de que sacaron por algunos siglos inmensas sumas de dinero. Jamàs po. dia reclamar con energía el enviado español en la curia de Roma alguna falta y ultraje hecho a las regalias de su amo, por que en el momento se le amenazaba con que se le suspenderian las gracias de dichas bulas y otras, y héme aquí al enviado precisado à callar, y sufrir con desdóro y mengua de su corte. D. Juan Baulista Muñoz cuando refiere este suceso en su historia del Nuevo Mundo, pág. 1587 lo hace con cierta timidez por te. mor de la corte de Madrid; precaucion que no le valió, pues á pesar de ella no se le permitió que continuase escribiendo aunque lo habia autorizado Carlos 3.0 No faltan aun quienes quieran conceder al papa esta autoridad soberana; pero es menester condenar á tales visionarios al desprecio, y decirles como aquel Rey del Perú á quien los españoles notificaron la entrega de su reino 'en nombre del papa. Ese hombre que os lo ha dado debe de estar loco, pues os ha concedido lo que no es suyo:66 respuesta que sin duda està en la naturaleza de las cosas, pues haciéndose las donaciones precisamente de lo que es nuestro y en lo que tenemos dominio, es claro que Alejandro 6no pudo dar lo que no era suyo; por eso el jurisconsulto Heinecio se esplica á propósito con estas espresiones.... Unde ipsis barbaris Indis ludibrium debuit Papa Romanus quando Regi Hispaniæ donavit Indiam et Americam. La conquista por los españoles fué una agresion devandidos inmorales que jamás pudo autorizar el primer gefe de una religion santísima que prohibe el hurto, la agresion, violencia 3 rapiñl, y tiene por base la caridad. La potencia del cristianismo (dice Muñoz] consiste en la virtud de Dios, cuyas armas son la exhortacion, la paciencia y los trabajos, cuya propagacion debiera en todos tiem. pos procurarse por los medios únicos que enseñó su divino que tor, y usaron sus discípulos é imitadores con asombroso fruto. Pero la práctica de los cuatro últimos siglos desde el principio de las famosas cruzadas habia consagrado la guerra contra infieles, á título de quitar obstáculos al progreso de la religion. Cuantos no creian en Cristo eran enemigos; echarlos de sus po. sesiones una obra santa. Los principes cristianos que mayores fuerzus empleaban en ello, esos eran reputados por mas piadosos, y nadie les disputaba el derecho à semejantes conquistas.... En estos últimos tiempos ya no es cuestionab e este punto, à pe. sur de que la mulignidad de la corte de Romu es tanta que of historiador eclesiàstico, el Abate Fleury (31) que nuestros Reyes no necesitaban de la donacion del pontífice para adquirir el dominio de aquellos reinos descubiertos, y el historiador Herrera dia oe en términos espresos (32) que hubo grandes letrados, que consultados para este fin, decidieron que no era necesaria la confire. macion ni donacion del pontífice, para poseer justaniente aquel nue. vo orbe; otros por el contrario defendian gne el papa no podia ha-cer donacion de dominios temporales, motivo por qué un autor de gran erudicion (33) se arroja à decir con chiste malicioso,. que Ales. jandro hijo de Felipe de Macedonia que distribuia provincias y rei-. nos, no entendia palabra en materia de liberalidades en comparacion de Alejandro VI hijo de Godofredo Borgia de Valencia, y añade:. Despues que Dios dió la tierra al hombre, ya sola le toca ba al papa. conceder. á nuestra. España. la cuarta parte del raundo.. La. cierto es que con esta bula: como dice bien Pagi, (34) puso fin el sr., Alejandro VI a las controversias.que podian suscitarse entre cas-tellanos. r portugueses, pues estos pretendian pertenecerles las islas. descubiertas por Culón: lo pegaban los castellanos, y à estos favoa. reciósu Santidad. Alegaban (35) los portugueses tocacles in con-

ha dudo órden à sus legados que se sostengun en sus antiguos prin... cipios. El padre Vega, uutor de la historia que no publicó, tambien se esplica con timidéz, jay de él si no lo hubieru hecho así! EL conde de Revillagigedo lo habria perseguido de muerte. cuando.. recogió sus escriios; pues en cuanto a opiniones de conquista: y. sujecion à España, pensaba con la misma rigidéz, (si no con mas que los otros vireyes gachupines, como se. lee en sus car. tas remitidas por la viu reservada de estado, pues él burruntá nuestra revolucion por la de los Estados Unidos de Norte Amé. rica que acababa de suceder. Quede, pues, firme en el ánimo. del lector, que los espuñoles jamás adquirieron un derecho legía timo de dominio sobre los inocentes pueblos de las Américas que, conquistaron, 9. mucho menos, pudo concedirselo el pontífice de Roma, cuya autoridad. es espiritual, porque el reino de Jesus cristo de quien es dispensador. en la tierra, no es de este mun.do, y sobre todo porque los pueblos y sus derechos no son propiedad enagenable de nadie. Véase sobre esto lu sáb a memoride. político-instructiva, enviada desde Filade fia en agosto de 1821, à los gefes independientes del Anàhuac, llamada por los espa. ñoles Nueva Espuña, escrita por el sàbio padre D. Servando de Mier, reimpresa en México, el uño de 1822, en la oficina. de Ontiveros, donde se leeràn ruzones, salidísimas que demuestran esta verdad,

[31] Hist. Eccles. Fleury an. 1493. pág. 176. [32] Herrera ut supru decad. 1. lib. 2 cap. 4. [33] Mr. Labbé Vertot. hist. del mund. lib. IX cap. 1. p. 21.. † 34]

Pagi Brev, gestor. Ponticifi. an. 1493. núm. 24 et 25.. (35) Fieury et. alli, ut supra. p. 176 et. 177. Genebrurdo

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tradiccion la posesion de las tierras descubiertas, en virtud de la concesion que habia otorgado à su Rey el papa Eugenio IV; pero defendian su derecho los castellanos, fundados en la novísima bula de Alejandro VI. Estas contestaciones dieron motivo á varias asambleas, se tiraron nuevas líneas, y aun en agravio de la paz, llegaron a tomar las armas: mas hubo de ceder el portuguès por no indisponerse con la santa Sede, y por mas reformas que se hizo á la dicha bula el año de mil cuatrocientos noventa y cuatro, siempre se dió por engañado Juan II, Rey de Portugal, no cabién. dole en suerte las molucas como pretendia. De todo trata exacta y largamente Solórzano, rebatiendo los fundamentos de los autores émulos de las glorias de la nacion española. (36)

Antes de terminar este capítulo, me ha parecido advertir que teniendo ya concluido este primer tomo de la Chrónica de Mechoacan, tuve la fortuna de conseguir el compendio índico de todas las bulas y breves que han espedido los sumos pontífices para Indias, desde el señor Alejandro VI, hasta el señor Inocencio XII, que ocupaba la silla pontificia por el año de mil seiscientos noventa y tres, obra manuscrita con unas netas muy instructivas, que trabajó el insigne jurisconsulto el señor D. Joaquin Antonio Rivadeneira, y considerando que ya que no ha salido à luz pública esta gran pie. za tan necesaria para enterarse perfectamente de todas las mate. rias eclesiásticas de Indias; y deseando con ella honrar mis escritos, hé colocado al fin de este tomo primero un sumario de las bulas y breves que corresponden a los sucesos cronológicos de que voy tratando, .con las mismas notas que dicho señor ha trabajado con tanta exigencia, y con monumentos originales, a fin que no solo los curiosos, sino todo género de lectores vean afianzada la verdad de esta mi historia; y así desde ahora, no obstante la legalidad y autoridad de las citas que he puesto en órden á las bulas famosas del señor Alejandro VI, en estos dos antecedentes parrafos, se tendrà mas .completa inteligencia, consultando al referido sumario que está al fin de este tomo primero, cap. 1. bula 1. que comienza Inter coetera pàg. 1., la segunda que comienza Eximiæ devotionis pàg. 5. li tercera que comienza Dudum quidem pág. 7. Y vease igualmente el sumario del compendio índico del señor Rivadeneira que está al fin de este tomo primero, entre las 'bulas de Juliu 11, capítulo II la bula primera con su nota pàgina 19; así remitiré los lectores al dicho sumario con citas oportunas en lo restante de es. ta obra, segun la relacion de los sucesos con las bulas y notas que hablan de las materias que se tocan poniendo esta señal *].

in Chron. sub. Alexandr. V1.

[36] Solórzano Polític. indian. lib. XI. st. XII. perotum,

CAPITULO 7.0

Segundo viage de D. Cristobal Colón í las Indias. Establece la primacía del padre Fr. Bernardo Bóil - y de la franciscana, religion en las Indias.

Despues de despachado el Almirante de todo lo que habia pedido para hacer otro viage à Indias, á fin de establecer con mas firmeza la posesion de aquellas tierras por los Reyes católicos, y continuar su descubr.mientos, llegaron las bulas apostólicas pocus dias antes que partiere de Barcelona, y desde entonces no pensò en otra cosa el Rey D. Fernando que en enviar misiones al nuevo mundo, en cumplimiento de la condicion que exigia la bula del señor Alejandro. VI; y así para que lo de la conversion se tratase como convenia, hizo su mag-stad eleccion de doce ministros: religiosos y, eclesiásticos, dándulus, por superior al padre Fr. Bernardi): Bóil, de nacion catalán, à quien el papa concedió su autoridad apostólica con facultades muy amplias, para que pudiese ejercitar la suya, y las funciones de su ministe, io con mas libertad y decoro. La bula que le expidió el sumo pontífice Alejandro VI. para esta comision es de veinte y cuatro del mes de junio de mil cuatrocientos noventa y tres, en la que esprosamente se, lee: Dilecto filio Bernardo Boil fratri ordinis minorum vicario dicti ordinis in hispaniarum Regnis Sulutem et apostólicam benedictionem. En las siguientes palabras se vè el tenor de su comision. Tibi qui presbiter et ad insulas, et partes predictus cum aliquibus socis tuis, vel alterius ordinis, parte aut eosdem Regem et Reginam nempé Ferdinandi et Elisabethe eligendis superiorum vestrorum, vel cuius vis alterius super hoc licentia, vel Religionis ordinum authoritate apostólica tenóre presentium, facultatem, licentiam, potestitem, et authoritatem concedimus paritèr, et largimus &c. [37]

Nuestro cronista general el padre Torruvia (38) para 'establecer la primacia del padre Fr. Juan Perez de Marchéna, y de nuestra seráfica religion en las Indias occidentales, despues de rebatir las razones que alega el reverendo padre maestro Fr. Alonso Remon en su historia general de la orden de Nuestra Señora de la Merced, que es uno de los autores que mas se esfuerzan á querernos quitar esa gloria, poniéndole la autoridad de nuestro ilustrísimo Gonzaga, dice que ,,á todo esto se podria satisfacer, diciendo „que Fr. Bernardo Boil, no fué benedictino sino fraile Francisco,

[371 Pagi Brevia. gest. pontifi. an. 1493 núm. VII. Rey. nal annales tom. 19 an. 1493.

[38] Torruvia Chron de san Francisco parte 9. lib. 1. cap. XII p. 45 núm. 78..

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