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mar del norte que la Florida se alarga en forma de península àcia el medio dia. Como entonces no entendian los españoles sino en descubrir nuevas tierras, el primer castellano que la intento descubrir y dió con ella fué Juan Ponce de Leon, caballero natural del reino de Leon, muy noble, y uno de los primeros conquistadores de la isla Española (163) donde pasó con D. Cristobal Colón por capitan de infantería el año de mil cuatrocientos noventa y tres, siendo despues teniente de D. Nicolas Ovàndo gobernador de la Es. pañola el año de mil quinientos dos: (*) obtuvo licencia el año de mil quinientos ocho para ir a la isla de Boriquén, que despues se llamó San Juan de Puerto Rico, y la redujo y pacifico, en cuyo empleo estaba el año de mil quinientos diez, en el cual ponen Mon.roy y otros (164) este descubrimiento; pero no pudo ser porque aquel año tuvo bastante que hacer en la isla, cuyos naturales se re. belaron, trayendo para mantener su revolucion los caribes de las islas comarcanas antes enemigos suyos; pero los persiguió hasta re. ducirlos con gran desvelo y cuidado, y temiendo Juan Ponce de Leon, ser depuesto del gobierno por malos informes que injustamente dieron contra él Juan Cerón, y Miguel Diaz, y tuvieron bastante crédito en la corte para ser restituidos en sus cargos. Vièndose sin empleo, pero con grande caudal que habia juntado en los grandes oficios que habia obtenido, como tenia mucha esperiencia y le sobraba ánimo para emprender cosas grandes, tentò el descu. brimiento de unas tierras que le decian estaban á la banda del nor. te, y sin dilacion dispuso la jornada en demanda de la Florida, de cuya tierra habia grande fama entre los indios. Armò á su cos. ta tres carabèlas en el puerto de San Germàn de la isla de Bo. riquén, conocido hoy por el puerto de San Francisco, y se hizo á la vela el jueves tres de marzo de mil quinientos doce, dirigiendo su:, rumbo para la isla Bimini (que es una de las Lucayas bas. tante cercana à la canal de Bahama) y segun otros Guanani, don. de los indios fabulosamente que decian habia una fuente ó especie de jordàn que remozaba á los viejos. Es verdad que los pueblos de todas aquellas islas eran naturalmente crédulos, y que los que tenian trato con ellos no se admiraban que diesen fè á semejantes quiméras y patrañas; pero nadie se dejò persuadir mejor de las virtudes de aquella celebrada fuente que Ponce de Leon. Lleno de es. te entusiasmo, mejor diré de tal locura, que no contribuyó poco al logro de su empresa, no se prometia menos este capitan que el descubrimiento de un tercer mundo para cuyo fin tan vano, le pa. recian pocos los dias que le quedaban de vida segun el orden re

[163] Oviedo hist. general lib. 16. cap. 13. Cárdenas intro, duc. al ensayo cronológico de la hist. de la Florida circa finem.

[*] Segun Herrera decad. lib. 4. cap. 11. y lib. 5. cap. 1. Gomara hist. de las Indias parte 1. fol. 23. : [164] Moreri y fr. Francisco de Ayeta contra D. Juan Terro número 112. citando á Remesal dide Cardenas supra citato.

gular de la naturaleza. Le convenia pues comenzar su proyecto con asegurarse para siempre de una lozana juventud, y asi su anhelo fué de no ahorrar cosa para conseguir el hallazgo de fuen. te tan preciosa que volvia a los hombres viejos mozos.. i

El nombre antiguo de la region que encerraba tanto tesoro y tan estimable prenda, fue Causio (que asi decian los indios lub cayos y que era isla) tierra famosa entre los indios circunvecinos, que segun la opinion mas cierta vinieron de ésta à poblar las islas de la Española, Cuba, San Juan de Boriquén, Jamaica y otras, y volvian á ella los de la isla de Cuba antes que los españoles los dominásen, à buscar ese rio ó fuente que decian que remoza. ba: los demás indios comarcanos registraron gran parte de ella ba. ñandose en todos los rios y arroyos y aun en las lagupas panta. nosas, para esperimentar la virtud tan creida como incierta. En efecto se hace inereible como pudieron tanto tiempo vivir en este desatinado error habiéndoseles ofrecido tantas pruebas para el de sengaño; y es que sin embargo que á muchos se les habian açora tado los dias de la vida en busca de esta pretendida fuente ma. ravillosa para remozar viejos, como se veia que no volvian á sus tierras despues de empresa tan ridícula, se imaginaban que era porque habian hallado lo que buscaban, y que no querian ya salir de una tierra tan bella, de grandes deleites, juventud, y en fin una primavera continua: otros quieren que esta tierra se llamáse Tagua. sa; (165) pero sin duda se debe tener que ni estos nombres ni otros que la daban los indios, comprendian el continente sino una provincia ú otras, hasta que Juan Ponce de Leon que anduvo muchos dias perdido en demanda de ella, corriendo por el noruéste reconociendo, la costa, probando de todas las aguas que encontraba en aquellos sitios, aun de las mas lodosas y sucias de los pantànos, para averiguar lo que le decian de la susodicha fuente maravillosa, hasta doblau el cabo de la Florj la, que llamó de corrientes; al ca. bo de ellos con i tormenta diò en la costa al septentrion de la isla de Cuba, el domingo de Ramos que se llama comunmente Pascua Florida, no solo por: el dia en que la descubrió, porque en eso hay variedad, en los autores, sino por lo apacible y hermosa vista de sus arboledas. (166) Fué este descubrimiento (167) el año de mil quinientos doce, segun opinion de los mas autores é his toriadores, y segun la del Inca el de mil quinientos trece. (168), o'. '.". Es cierto que Urbano Calbet (169) asegura en su tratado

- [165] Cárdenas, ensuye cronológico para la hist. de la Florida, circa principium citut, al padre Bartolomé Alcazar Crono. hist. Cornelius Wifliet y Teodoro Bry. ab eo. citat. .

166 Charlevoix y otros. » [167] Ortéb in teatr. orb. terræ. De latt. du noveau monde. De Thou. lib. 44 citat. por Fleury hist. eccles ann. 1512 p. 271. - [168] Hist. de la Florida cap. 2. fol. 3. ...

[169] Urbain Calbet. du nopeau monde lib. 2. cap. 1. * del nuevo mundo, que ha recogido de la historia de las Indias oca cidentales, y de la Amèrica en italiano pur Geronimo Benzonne Milanés, y del mismo sentir es el Abate Vertot (170) en su bistoria del mundo, y otros muchos autores estrangeros asi lo afirman; que en mil cuatrocientos noventa y seis Henrique VII, Rey de Inglaterra, envió á esta tierra un cierto Sebastian Cabot ó Gabo. to, veneciano, para buscar paso por el occidente, á fin que se pudiese navegar en el occéano; mas como este viagero se contentó C:'n ver solamente el pais, y no hizo cosa notable, se debe mas bien el descubrimiento de la Florida á Juan Ponce de Leon, quien no tan solamente la vió, sino que despijes fué enviado por el Rey de Castilla para establecer alli una colonia, y apenas hubo llegado, que los indios le acabaron à él y á toda su gente. (171) Contentose entonces Juan Ponce de Leon solo con ver que era tierra, costeàndola, y sin hacer diligencia para ver si era tierra firme ó isla pasó adelante, y à principios de abril del año de mil quinientos doce tomó tierra, y el dia ocho posesion de la Florida en nombre del Rey. No pareciéndole bien aquel parage, se volvió à la mar: registró con cuidado la costa hasta doblar el Cabo, donde por ser tan fuertes las corrientes, le dió este nombre, y dió fondo cerca de un pueblo de indios que se llamaba Aballóa, y despues de varios acontecimientos con ellos, y haber navegado entre varias islas, llegó à la de Guantáo, desde donde envió à la Habana á Juan Perez de Orrubia con Antón de Alaminos, (piloto que fué el primero que se atreviò à navegar por el canal de Bahama) y habiéndose hecho á la vela à mediados de octubre, volvió en fin à ver la isla de San Juan de Puerto Rico, donde desembarcó muy contento con este descubrimiesto (172) inesperado que le consoló un poco sobre el verse frustrado del hallazgo de la fuente que bus. caba; lo que demuestra la poca solidéz en que estriba la fama de los hombres, porque al cabo un descubrimiento puramente casual, ha ininortalizado un aventurero que lo ejecutó corriendo tras de una especie quimèrica. No se sabe bien en qué paraje de la Florida desembarco Ponce de Leon: consta únicamente que reconoció la mayor parte de la costa occid-ntal de la península, y que dió à las islas de los Mártires y de la Tortuga los nombres que hoy conservan: que en cualquiera parage de esta tierra donde quiso..entrar. ha. lló indios bravos y en gran número muy resueltos à no permitirle la entrada y establecimiento en su pais: que tuvo competen. te conocimiento de la canal que hoy se llama la Canal de Baháma, por donde algunos años despues comenzaron los navios y ga.

[170] Vertot. h st. du monde tom. VII. lib. IX. capit. 1. página 64.

[171] Fleury hist. eccles, año de 1512, núin. 54. pag. 271. (Lo remozaron para la eternidad.) . [172] Cárdenas ensuye hist. cronolo á la Florida an. 1512 cto 13. p. la en 2.

leones á dirigir gu rumbo para regresarse de aquellas partes à la Europa; y que este descubrimiento dió notivo para el establecimiento del puerto de la Habana, que dista de la canal solo dos cortas singladuras, y para que sirviése de escala donde se congregasen todos los navios que venian de la Nueva España, de cuyo establecimiento 'resultò una de las causas principales de la decadencia de la isla Española. Viose Ponce de Leon precisado á contentarse de haber visto primero que ninguno la Florida, y despues de haber buscado en vano por algunos meses la fuente de Bimini, y en la Florida' un rio cuyas aguas le decian los indios de Cuba que remozaba, porfiando en la averiguacion de sus apetecidas propiedades, volvió como dicho es, muy triste á Puerto Rico donde hubo de sufrir algunas mofas, porque le veian volver del viaje que para' el fué de poco provecho, mas viejo que antes de su salida. No dejó por eso de irá la corte á dar parte de sus descubrimientos: fué bien recibido del Rey D. Fernando, quien le conce dió el Adelantamiento de la isla del Bimini y de la Florida, con calidad que empezàse dentro de un año à poblarla, é hiciése el descubrimiento dentro de tres. Prorrogóse ese término, y los Reyes le hicieron merced de la conquista de la Florida, y consintieron 'aunque para ese fin hiciése levas, ora en España, ora en las Indias. No se sabe por qué no se aprovechó de este permiso; pero lo cierto es, que estaba todavia en Castilla à fines del año de mil quinientos ocupado en sus pretensiones, y que entonces le nombrò el Rey por capitan general de tres navios que mandó armar contra los indios caribes, que asolaban la isla de Porto Rico, don. de fué el año de mil quinientos quince, y se quedó en ella basta el de mil quinientos veinte y uno que salió á sú espedicion desgraciada. Despues de varios contratiempos que pasó en su navegacion, tomó tierra en la Florida: los indios salieron à recibirle y pelearon con él valerosamente, hasta que le desbarataron y mataron casi todos los españoles que con él habian ido, pues no escaparon mas de siete, y entre ellos Juan Ponce de Leon, que salió malamente herido en un niuslo, cuyo fracaso le precisó à retirarse á la isla de Cuba, donde todos siete murieron de sus heridas, y él tambien dentro de pocos dias con gran làstima de los que conocian su valor y honra, no obstante el agasajo y buen tratamiento que le hizo Diego Velazquez que gobernaba à Cuba desde el año de mil quinientos once, que la conquistó con el po. der del Almirante D. Diego Colòn. (173) Este fin desdichado tuvo la jornada de Ponce je Leon, primer descubridor de la Florida, y parece que dejó su desdicha en herencia a los que des pues aca le han succedido en la misma demanda, y hoy por hoy que escribo esta relacion sacada de los autores mas circunstancia. dos de las Indias occidentales, y en especial de la del Inca, tene

[173] Fernando Pizarro, vuron ilustre cap. XI. pag. 70. citat. á Gomara en la conquista de México. C. 4. num. 5 y 6.

mos la desgracia, que la Florida está en posesion de la Inglaterra en virtud del tratado de paz del año de mil setecientos sesenta y tres,

En este tiempo se proveia en España en las costas de las Indias, y por los buenos informes que tuvo el Rey de lo bien que se portaba el capitan Diego, Velazquez en la reduccion de la isla de Cuba, mandó al Almirante y á los jueces de apelacion que de su parte se le agradeciése el cuidado que tenia, y que sobre todo procuràse llevar a los indios, con toda suavidad, escusando todo lo posible el usar de la fuerza para sujetarlos. Puso tambien el Rey particular cuidado para que se descubriése el estrecho de que le habia hablado el Almirante D. Cristobal Colón; para este fin envió á Juan Diaz Soliz, y à Vicente Yañez Pinzón, á fin que descubrièsen todo lo que pudiésen al Sur, y entonces se halló aquel gran rio que en memoria de su primer descubridor se llamó algun tiempo el rio de Soliz, y ahora es conocido por el de la Plata. Era muy importante el descubrimiento de este estrecho para poder navegar á las islas de la Especeria, sin tocar en los rumbos y navegacion perteneciente al Rey de Portugal, y para bacer un ajuste razonable con este soberano que pretendia tocarle la navegacion del sur por haber descubierto una porcion de tierra con- · tigua con Buenos Aires, que hoy se dice el Brasil. Juan Diaz de Soliz no fué à sus descubrimientos, sino el año de mil quinientos quince; y Juan Ponce de Leon fayorecido de Juan Ponce, Pedro Nunez de Guzmán, ayo del infante D. Fernando, se detuvo tam. bien algunos meses en Castilla. Antes de ir a su espedicion, y en la còrte se celebraban muchas juntas tocante á los negocios de las Indias, cuando se tuvo en Castilla la infausta noticia de la muerte del sumo pontífice Julio II. el dia nueve de marzo de este año de mil quinientos trece, de resultas de una fiebre lenta, y succedió en su lugar el cardenal de Médicis, que quiso tomar el nombre de Leon X., varon de gran virtud y dotado de singulares prendas para el gobierno de la iglesia universal. De mucho gozo fué su eleccion para los príncipes cristianos, y en particular para el Rey D. Fernando, que no perdia ocasion de manifestar su anhelo por la conversion de los indios, y esperaba bajo el gobierno de este gran pontífice, ver perfeccionadas sus ideas en órden á esta grande obra. (174)

Prosegujan las juntas sobre la pietension de los padres domínicos, y ei padie Córdova que habia despachado al padre Montesino à España, fué él mismo para defender mejor la opinion que llevaba él y sus súbditos para hacer cesar los repartimientos. Despues de varias consultas y altercaciones tocante á la causa de los indios que estos religiosos habian puesto ante el tribunal real, al fin mandó el Rey llamar al padre Còrdova, y le hizo decir que estaba muy persuadido de su buena intencion y celo; pero que de consejo de los mejores letrados y teólogos de su reino habia acor

[174] Haroldo Epitom. unnai. min. an. 1513. n. 1 p. 796.

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