Imatges de pàgina
PDF
EPUB

Diferentes fisicos, que dudaban tambien del suceso, la han visto entre 'iño, la han analizado, y convienen en el fenómeno. Multitud de personas concurren en los dias 26 y 27 de julio á adorarla. La reliquia es de plata, con la figura del santo arriba; él parece que fué médico, y retirado á la soledad, vivió algunos años sobre una columna: despues sufrió el ser decapitado. Esta reliquia la regala la condesa de Miranda á su hija, sor Aldonza del Santisimo Sacramento. Hace pocos años, cuando las religiosas se hallaban reunidas á las del real convento de Santa Isabel, cayó al suelo y se rompió, salvándose la redomita; se volvió á colocar, sellandola el Exemo. Sr. D. Ramon Montero, arzobispo de Búrgos.

Hay tambien un Ecce homo muy célebre que arrojaron al fuego unos judios cerca delos jardines de Barrionuevo, donde hoy es la calle de Isabel la Católica: está en un templecito precioso: se le conocen las señales de las llamas: dicen que lo salvó el venerable Gregorio Lopez, cuya cabeza existe tambien en este relicario. Asimismo está el féretro que contiene el cuerpo de doña Luisa de Carvajal y Mendoza, que murió en Lóndres, presa por católica, en tiempo de Enrique VIII. Felipe III la reclamó, depositando su cadáver en esta real casa; está incorrupta, y exhala una fragancia como la de los aromas mas suaves: está en un cofre de terciopelo carmesi con cantoneras de plata. Además hay otra porcion de alhajas de gran mérito y valor. El suelo es todo de azulejos y las paredes de chapado. En una pieza contigua al relicario está el sepulcro de la venerable madre , y dice asi:

D. O.M.

Espera en este sepulcro la venida de su divino esposo la sábia y prudecte virgen, madre de innumerables virgenes ,

Jesus Mariana de San Joseph,

Fundadora de los conventos de las Recoletas Agustinas , favorecidas de los muy católicos y poderosos reyes

D.Felipe III y IV,

Y de las gloriosas reinas doña Margarita de Austria y doña Isabel de Borbon. Por la escelencia de sus virtudes y méritos, santidad

de su vida, celo de la salvacion de las almas, honra del culto divino, eminencia en el gobierno y maravilloso modo con que practicó las dos vidas activa y contemplativa, en que reciLió de Dios grandes ilustraciones y favores.

Murió á esta vida mortal , á XV de abril del año M.DCXXVIII, de su edad LXX.

Y comenzó á vivir á la eterna con los bienaventurados, donde con alabanzas

Que no pueden tener fin, con las almas
Canta las grandes misericordias que

Dios usó con la suya.
Sus religiosas hijas con cánticos y
- Lágrimas dedicaron este sepulcro
A su piadosa y venerable Madre.

A los seis años despues de su muerte, las religiosas visitaron su santo cuerpo, descubriéndole á-presencia de Felipe III, quien dijo que la conocia bien, pues no estaba desfigurada. La caja era de terciopelo carmesi guarnecida de pasamanos y clavazon dorada, forrada por rlentro de tela'de oro. Llegó el tiempo de descubrirla juridicamente: juntáronse la priora y la comunidad á campana tañida, y los médicos de cámara, los doctores Juan de la Serna y Gregorio Morales, que era tambien médico de hechiceros (\), y el doctor Carrillo, que asistió á sor Jesus Mariana en sa última enfermedad, los cuales, despues de examinar detenidamente el cadáver y sscarlo fuera da la caja, declararon no haber corrupcion. En la invasion francesa la trasladaron al real monasterio de señoras Comendadoras de Santiago. En 1815 la devolvieron á su convento, y en 1841 la llevaron a! de Santa Isabel, donde estuvo hasta que S. M. la Reina mandó que las religiosas volviesen al de la Encarnacion: trajeron otra vez á la venerable madre, descubriéndola el Excmo. Sr. D. Juan. José Bonel y Orbe, obispo de Córdoba, y entonces tuvimos ocasion de verla. El cuerpo está entero, aunque consumido y seco, con toda su trabazon de huesos y piel, uñas, cabellos y nariz enteros, y tiene los ojos bastante frescos, las manos tiesas y levantadas: tiene una cruz pe

(i) Habia esta plaza en el tribunal de ^Inquisicion. queña en la derecha, y todo el cuerpo formado,ylas venas de la frente se le conocen mucho. Observamos que tenia en el rostro unas manchas doradas: preguntamos, movidos de curiosidad, y nos dijeron que era porque habia muerto de una enfermedad que llaman tabardillo pintado.

Tambien hay en esta casa un sepulcro en que yace doña Serenidad de Mendoza, hija natural de Felipe IV, habida en cierta señora principal, cuyo nombre no queremos revelar (1). La niña, á su debido tiempo, aún parvulita, se entregó á las religiosas de la Encarnacion para que la educasen: el rey la visitaba con frecuencia, y la distinguia como á los demás infantes. Cuando la vió la reina Isabel, esposa de aquel monarca, acariciándola, dijo: «No negará á Felipe.« En efecto, era muy parecida: lo revela su retrato, que está en el coro, encima del sepulcro: murió siendo religiosa; pero muy jóven y en buena opinion.

Por último, las religiosas de esta casa, por mandado de Felipe III, deben buscar pruebas de nobleza para tomar el velo: la venerable madre se opuso á esta real resolucion, diciendo que bastaba tener virtudes, y asi que admitiria á las que tuviesen vocacion para ello, dando cuenta á S. M.; asi lo trató en una conferencia que tuvo con D. Luis Carrillo, caballero del hábito de Santiago y ministro de Felipe III.

Mina.

La mina venia desde el alcázar real, por el Campo del Moro, al convento; era un largo pasadizo á manera de una agregacion de salas y galerias, adornadas de retratos

(1) La noble dama, para que no se advirtiese en la córte su embarazo, usaba un trage estraordinariamente ancho con tontillo ó ahuecador, como los miriñaques que hoy usan las señoras, aunque mas exagerado; y cuando se supo el motivo, le llamaron Guarda-infantes, y asi siguió denominándose, porque la dama era muy elegante y la imitaron muchas en el trage. Dirémos más: cuando nació doña Serenidad, asistió al parto una comadre natural de Granada, y por ejercer se le dió un terreno que hoy lleva el nombre, en una calle en el barrio de Lavapies, de la Comadre de Granada.

y variedad de pinturas de diferentes autores, siendo los más retratos de soberanos, principes é infantes. En la última pieza habia una puerta que hoy está sin uso, cuya llave tenia la priora; por esta puerta se entraba á una sala hermosamente adornada. El dia en que SS. MM. determinaban pasar al convento, esperaba á la puerta el mayordomo, locando á ella un mozo de la furriera para que la abriese la religiosa clavera, y la priora aguardaba á SS. MM. á la puerta de la clausura.

Sala deReyes.

La sala de Reyes, en que estaban los sitiales de SS. MM. y AA. (aún existe), es grande, con tres ventanas; tiene preciosas pinturas de devocion y retratos de reales personas de cuerpo entero, á saber: de los reyes fundadores, del emperador D. Fernando, de la infanta doña Isabel, condesa de Flandes, de la gran duquesa de Florencia, de Felipe IV, de Isabel, de Cárlos I, de Felipe V y de su esposa, de Fernando VI y Bárbara de Saboya, de Cário? III y de Maria Amalia, de Cárlos IV y Luisa de Palma, de Fernando VII y de Isabel de Braganza, Amalia de Sajonia, y de la actual soberana.

Bóveda.

La bóveda estaba cerca del coro; eran dos piezas grandes, á las que se bajaba por una escalera ancha: la primera pieza, que es la que hoy ha quedado, era la antebóveda , con rejas á un jardin: la segunda era el entierro de las religiosas; tambien tenia rejas á otro jardín: ambas piezas claras y frescas; alli dormian en paz muchas religiosas venerables. Hoy ha quedado aterraplenada, y solo la primera sirve de panteon á la comunidad.

Cabildo de esta real capilla.

El clero de esta real casa se componia del personal siguiente: un capellan mayor, que era regularmente individuo del Consejo de S. M., ó dignidad de alguna santa iglesia. Tenia, entre otras obvenciones, la renta de 1,000 ducados. Dos capellanes con el grado de doctor ó licenciado, que gozaban la renta de 4,000 ducados. Un confesor, que siempre era persona altamente distinguida , tenia 9,000 ducados de asignacion.

Capilla música.

Habia trece capellanes músicos, que optaban á estas plazas por oposicion rigorosa; tenian de renta 400 ducados, y 500 el maestro, que siempre era un escelente contrapuntista.

Habia tambien seis capellanes de altar músicos, con la dotacion de 200 ducados. Además habia cierto número de profesores seglares para la parte instrumental; un organista con la renta de 400 ducados, y dos maestros de arpa.

Capellanes sirvientes.

Un maestro de sagradas ceremonias con 200 ducados de renta; un sacristan mayor y dos menores, saeerdotestodos, con la asignacion de'i 50 ducados.

Seglares.

Ocho niños acólitos, á los que se les costeaban estudios; dos mozos de coro; dos alguaciles con vara.

De modo que en esta real iglesia se celebraban los oficios divinos con una magnificencia estraordinaria.

En esta real casa se estableció la hermandad de criados de S. M. (que aún existe), fundada en el reinado de Felipe III en el real convento de San Felipe, si bien antes ya lo fué en Valladolid: despues se trasladó á esta iglesia, enriqueciéndola con muchos privilegios el papa. A ella pertenecen todos los jefes de'palacio y ambas servidumbres, siendo prelado el M. R. patriarca de las Indias.

Robo misterioso.

Como poseia este monasterio tanta riqueza, sucedió á últimos del siglo pasado, que en las altas horas de la noche llegaron á la porteria tres carruajes; pararon alli, apeándose unos enmascarados; abrieron sin saberse con qué llaves; ciertos mozos encendieron hachones de cera, y penetraron por la puerta seglar en la clausura: las religiosas debieron tener algunos antecedentes, pues en aquella noche no salieron del coro. Entraron los encargados del saqueo, y se llevaron la plata con doce blandones y multitud de alhajas: volvieron á salir, cerrando las puertas, sin volverse á hablar de ello ni permitirse formar espediente.

« AnteriorContinua »