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Al fin se halla tambien una ley que prohibia á todo regalon que comprase en la corte, o á cinco leguas de ella, cualquiera especie de comestible, bajo rigurosas penas,

En este dia del año 1687, hizo vuto la villa de Madrid de celebrar anualınente una solemne fiesta religiosa, por haber obtenido el beneficio de la salud, despues de una peposa enfermedad que le aquejaba , el rey Carlos Il; la primera funcion que con este motivo se verificó, fué magestuosa, asistiendo S. E. con maceros y atabales a la iglesia parroquial del Salvador.'

Tambien en este dia del año 1786 terminaron las suntuosas fiestas que los excelentísimos señores duques de Medinaceli costearon en la iglesia de la casa profesa de padres Capuchinos de San Antonio del Prado de esta corte, con el plausible motivo de la eleganle y sencilla construccion del nuevo retablo mayor.

En igual dia del año 1426, el conde de Urgel, que se hallaba preso en el alcázar de Madrid, fué trasladado al castillo de Jáliva, dentro de cuyos muros sucumbió.

Tambien en este dia se hizo mencion del inclilo San Dámasn, sucesor dei papa Liberio. En la parroquia del Salvador de nue-tra villa habia una rotulacion sobre la capilla bautismal, con caractéres moderuos, en que decia que en aquella pila fue bautizado nuestro santo pontífice.

Muchos autores dicen que era español: entre otros, lo consignan Melchor de Cabrera, Nuñez de Guzman, Baronio, San Antoninu, Nicolas Antonio, El Petrarca, Tritemio, Volaterrano y Perez Bayer, bibliotecario de S. M.; Ambrosio de Morales, Padilla, Pineda, Chacon, llescas y Garibay , le creen portugués. Tillemont y Merenda le suponen natural de Roma. Los catalanes opinan que nació en Argelaguer, pueblo del Principado El breviario de Barcelona pone que procedia del campo empurilano, y los del reino de Portugal le citan como nacido en Guiramaens , todos apoyados en la tradicion y rezo antiguo de ciertos breviarios. No falta tampoco quien le señale como natural de Braga y de Evora, apoyados tambien en las lecciones propias del oficio de aquelas iglesias. Por último, Baena le coloca entre los hijos esclarecidos de Madrid. Lo mas verosímil parece que era lusitano. Y por último, si nació en la Mántua de los Carpenta nos, no fué hijo de Madrid, como lo afirman autoridades reprobadas.

Dia 12,

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De la escritura en que se comprenden las respuestas dadas por D. Juan el I a las peticiones que los prelados, nobles y procuradores de las ciudades le presentaron en las Cortes de Bribiesca el año 1381, se puede fácilmente colegir que este manifiesto se entregó al reino en este ú otro de los dias que inediaron entre ei de ayer, en que se publicó el ordenamiento sobre moneda, y el 16 de diciembre, en que se firmó el cuaderno de leyes, como última obra de aquellas Cortes. Los traslados antiguos que hemos tenido a la vista, de la contestacion real a los tres estados, concluyen uniformemente; pero ninguno con fecha ó data particular. Son tan singulares las cosas que se refieren en este escrito, del cual oadie ha bablado hasta ahora, que nos parece no llevarán a mal los que nos honren con su lectura , el que no omitamos parte alguna notable, aunque se haya de continuar su relacion por algunos dias. El rey da principio á sus respuestas, manifestando al reino lo mucho que lo agradece las peticiones que le hace, y el modo con que contestó á sus proposiciones en Córtes. Aunque algunas de estas proposiciones del rey se pueden conocer por el contesto de este papel, sin embargo, no ha sido posible dar hasta ahora con el escrito que las contenia, ni los historiadores hacen memoria de él. Desde luego seria oportuno para conocer el verdadero estado de la cosa pública en aquella época; pues el rey espresamente dice aquí, que para contestarle se emplearon los hombres mas doctos; y por lo mismo, pide que le disimulen las faltas que hallasen en este manilies. to, lo uno porque no puede compararse con ellos, y lo otro por el corto tiempo que ha tenido para responderles, asegurándoles que sus respuestas son fundadas en buena intencion.

El objeto que tenemos al espresar todo esto, es hacer justicia al carácter bellísimo que tanto discinguia á don Juan I, y á la fama de aquellos sábios varones que toma ron asiento en las Cortes de los reinos de Castilla , cuya parte histórica exigia de derecho que se exaininase con ioda diligencia , pues el fundamento no puede ser mas auténtico.

Lo primero que el reino suplicó en Jas Córtes de Bri

briesca de 1387, fué que el rey dispusiera dar gracias a Dios por los beneficios que habia recibido; y asimismo se hicieron con procesion y misa solenne en todas las ciudades, villas y lugares, dando a los vecinos ja limospa que gustasen; y en su real casa ordenó la misma soleipoindad, vistiendo á cuarenta pobres y dando de correr á trescientos, con cuya demostracion aún no quedó salisfecha su régia piedad y boudadoso corazon. En segundo lugar, le pidieron que galardonase a los que le habian servido bien, y castigase á los que le habian sido desleales; cuya primera parte prometió cumplir; y en cuanto á la segunda, sin einbargo de ser su condicion perdonar de buen talante a los que yerran, dijo que para escarmiento les daria pena justa.

A consecuencia, aseguró el monarca que corresponderia como buen rey á los ufreciinientos que le habian hecho sus vasallos; y porque habiéndoles propuesto que le dijesen las cosas en que debia poner remedio, el reino le contestó dejándolo á su arbitrio, que reasuiniese los tres puntos de reforma que le indicaron, y sobre ellos resolvió del muilo que diremos. El primero era que establecie. se lal regla , que de ella resullase gran frulo con poco afan; por lo que mandaba que a su lado estuviesen continuamente cuatro hombres buenos, discrelos y letrados, los cuales recibiesen lodas las peticiones y escritos que le prosentasen, remitiéndose los' de justicia á su audiencia, á no ser querella de agravio de este tribunal; y los demas á los escribanos que dispusiese debian librarlos; sucediendo lo misino en cuanto a mercedes, donativos, oficios de república, escribanías y otras cosas de esta especie, que pertenecian al Consejo, segun la ordenanza que le comunicara.

Tambien resolvió dar audiencia pública en su palacio todos los lunes, miércoles y viernes; y para acreditar que hacia debida confianza de sus ministros, solo se reservo poner su nombru en los privilegios, cartas de mercedes, oficios, leni ncias, absoluciou de menajes, poderes, mandamiento e-Drcial, y estraccion de cosas vedadas, perdones, legitimaciones. El segundo punto era que luviese consigo el rr y siempre el Consejo que estableció en Valadolid, pero que nu hubiese en él grandes; y conviniendo en lo principal, no condescendió con esta condicion; mas haciéndose cargo de que eran muchos los que com

ponian el Consejo, para que siempre estuviesen en su com-
pañía , les concernó el uso de sus sellis. Lo tercero con
sistia en que determinase el rey las cosas que debia el
Consejo librar por sí, y aquellas de que era preciso darle
cuenta ; sobre cuyo particular recorrió en ocho capítulos
todo el orden y materias que queria correspondiese á
aquel tribunal, dándole una nueva y permanente cousti-
tucion, y advirtiendo que las cartas libradas por el Con-
sejo sin ser firmadas con su nombre, lo fueseo por lo
menos por tres consejeros, un escribano de cámara , se
Madas con el sello real y registradas.'
· En este dia del año 1618, refieren los historiadores de
nuestra coronada villa, que en el claustro de la iglesia
parroquial de Santa Maria de la Almudena se encontro
un pedazo de lápida con una inscripcion en que se leia:

MIN. BORATUS INDIGNUS PRS.
- IMO. ET TERTIO REGKO DOMNORUM.

"MI REGUM. ERA D.CCXXXV. Nuestros cronistas, y principalmente el licenciado Quintana , le dan una traduccion lorzada á esta rotulación incompleta, de la que apenas se pudo form ar sentido, y opipan que pertenecia á un nicho donde estaba depositado un sacerdole llamado Domingn, y que descansaha ali desde el año décimo de los reyes Égica y Witiza, que fue en la era de 735.

Aquella piedra mutilada se halló en un hueco de la pared, de donde sacaron una caja de madera, y dentro de ella un cuerpo entero con toda su armadura. La carne la tenia acecinada y seca ; comida la vestidura o morlaja; el cadáver se veia ceñido con una correa a modo de la que usaba la orden de San Agustin. Acudieron a ver el enguto cadáver algunos reyes de armas, movidos de curiosidad, y el maestro Gil Gonzalez escribe que el anticuario duque de Alcalá, D. Perafan de Rivera , tomó por su cuenta la conservacion de este monumento histórico. Hoy todavia existe en esta iglesia parroquial in pedazo de eláustro eu la puerta que llampan de Reyes, y parle de él fué comprado por Juan Bozmediano, secretario del emperador Carlos 1, para edificar la gran capilla de su patronato y eptierro.

Tarnbien se cree con algun fundamento que en este dia

del año 1332 mandó D. Alonso XI, en un privilegio, que fuese restituido á Madrid el lugar de Pinto, que era su aldea.

' i . . Dia 13. El demasiado anhelo con que se entregó D. Juan I al gobierno y régimen de sus Estados, le hizo llegar al es tremo de oir por sí las causas civiles y criminales, laulo que el reino le hizo conocer que este trabajo. le pera judicaria indefectiblemente en la salud. Propusiéronle que descapsase del cuocimiento de pleitos en los oidores de la audiencia real, prescribiéndules el orden y método de proceder en el juicio, de suerte que, sin perjudicarse la soberanía , hubiese libertad en estos jueces é intérpretes de la ley y de la suprema potestad. Estos son los principios fundamentales en que se estableció el tribunal supremo de la nacion en las Cortes de Bribiçsca de 1387, origen verdadero de las facultades que residieron despues en el Consejo, como dimanadas del trono. Es verdad que esta audiencia se vio luego establecida en los reinados anteriores; pero no hay duda que su constitucion sistemáti. ca, y conforme a las leyes constitucionales de la monarquía española, liene origen cierto en este documento, y que por no haberse conocido hasta ahora, son muchas las equivocaciones con que han hablado algunos acerca de lo mas precioso y estimable de nuestra historia civil..

La importancia del asunto requeria que los compiladores de la Recopilacion bubiesen trasladado literalınente, en el título donde corresponde, esta famosa ordenanza, i añadiendo progresivamente las variedades que el interes de la causa pública y las circuostancias del Estado exigieron en adelante hasta el tiempo en que vivieron. No es este lugar á propósito para suplir su descuido: baste haberse descubierto lo que se ignoraba, y manifestar al público que en un reinaito que preseutan los historiadores débil y exánime, se hizo la obra mas notable para el Estado y mas útil al comun y particular. En ella se einpe. 20 á establecer el derecho sagrado de la apelacion al rey, sobre cuyo particular se potan las fórmulas solemnes de sinterponerla, dignas por cierto de compararse con las mas Celebradas de los romanos. El rey encargó que los oidores de su audiencia trabajasen incesantemente en fi

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