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tas; debiéndose declarar sentencia dentro de tercer dia, so pena de privacion de oficio. Mandóse tambien, que donde el vecindario por negligencia ó piedad no declarase ó no delatase la inobediencia de los moros á esta ley, nombrase la justicia acusador; y cuando no lo hubiese, procediera ésta de oficio: por ultimo, qua estas leyes se insertasen en el libro de los ordenamientos de D. Enrique III, para que fuesen mejor guardadas. Nótense estas últimas palabras por los que quieran recoger noticias ciertas de los varios cuerpos legales que se han formado en Castilla, y que han quedado absolutamente desconocidos.

Dia 10.

Al mismo tiempo que se presentaban en las Córtes los cuadernos ó memoriales de las peticiones que el reino hacia, relativas al bien comun y universal, se presentaban tambien las mas veces una ó mas peticiones particulares por parte de los pueblos, con respecto á la utilidad privada de ellos. Solian estas peticiones no responderse tan pronto como deseaban los interesados, ya porque no lo permitia la prisa con que se celebraban Córtes, y mas si eran para objeto determinado, como la empresa de una guerra ú otra cosa semejante, ya tambien porque, empleada toda la atencion en el bien público, se entretenia insensiblemente y dilataba el particular.

Por eso se nota que algunas'ríe estas peticiones, aunque presentadas al tiempo de la celebracion de Córtes, y en el misino pueblo donde se tenian, se contestaban por los monarcas despues de disolverse, y en otros lugares á donde pasaban.

Asi sucedió con el memorial de peticiones que entregaron á D. Enrique III Pedro Garcia y Fernando Martinez, en nombre de la ciudad de Búrgos, de donde eran vecinos, en las Córtes de Tordesillas de 1401.

Estas Córtes parece haberse disuelto á fines de octubre, y que de alli pasó inmediatamente el rey á esta villa de Madrid, donde se hallaba el dia de hoy 10 de noviembre de dicho año, y en él respondió á las citadas peticiones de Búrgos.

Estas se redujeron á hacerle presente algunos capitulos que debian corregirse en el arrendamiento de las penas de cámara que acababan de hacerse, por su oscuridad y perjuicios; contestando que los habia tenido presentes. Tambien espusieron los justos motivos con que debia escusarse la ciudad de dar 150 hombres de á pié, ballesteros y lanceros, para la guerra, que se habian pedido á Búrgos. Y estas causas dijo el rey qus se examinarian en Toledo, para donde habia citado á Córtes; y asimismo se reservó para entonces decidir sobre la satisfaccion de 149,500 maravedis que debia el rey á Búrgos, por razon de lo que suplió en el año de 1392, costeando los gastos de casa real y en la manutencion de los rehenes dados al duque de Aleneaster.

Últimamente suplicaron que los vecinos de Búrgos empleados en el servicio del rey fuesen reconvenidos por otros vecinos ante los alcaldes dela ciudad, como era fuero, y no en la corte; lo cual les fué concedido.

En este dia del año 1129, se celebró en Frecas, ciudad de Francia, un concilio, en el que fué nombrado gran maestre de los Templarios Hugo, caballero de mucho valor, á quien el pontifice Honorio II vistió el manto blanco, dándole estatutos para el buen régimen de su órden en adelanle. (Camargo en su Epitome historial.)

En igual dia del año 1521, el emperador Carlos I de España, hallándose en la Dieta de Worm, hizo pronunciar rigurosos edictos contra el heresiarca Lutero y sus sectarios.

Tambien en el mencionado dia del año 1602, el emperador Cárlos VI hizo armar una escuadra en el Danubio, y dió su mando al marqués de Fleuri, caballero vasallo del duque de Saboya, que habia pirateado mucho tiempo contra los turcos á su costa. Esta costa debia servir para enviar reclutas y provisiones á Hungria; pero como su manutencion era demasiado costosa, solo se sirvieron de ella en este año.

Igualmente en este dia de la era de 1338, que corresponde á el año 1300, hallándose en la ciudad de Valladolid el rey D. Fernando el Emplazado, se le presentaron Alfonso Perez Falcon, Alfonso Ibañez, Juan y Sebastian Perez, procuradores de la villa de Castro-Verde, pidiéndole varios privilegios, todos muy notables, á favor de aquella villa, haciéndose estensivo el fuero á Rabanales, Pozola, Valdellas, Villafrontin, San Vicente, Golpeones, Igatodegna, Variolo y Varcial.

Dia U.

Despues de haber gobernado la dilatada monarquia de España la reina viuda del Sr. D. Felipe IV, como tutora y gobernadora de su hijo D. Cárlos II de este nombre en Castilla, por espacio de diez años, entró dicho su hijo D. Cárlos en el gobierno á principios de noviembre de 1675, en que cumplió los 14 años de edad. Celebróse este acto con la mayor solemnidad en esta corte y villa de Madrid, siendo general el júbilo que con esta ocasion manifestaron todos los pueblos. Durante la regencia de la reina gobernadora, habia sufrido el principado de Cataluña las hostilidades que son notorias, oponiendo sus fuerzas á las del enemigo por si solo y con las tropas del pais desde la célebre batalla sostenida en los campos de Lérida.

La última providencia de las que constan en cartas originales conservadas en el archivo de Barcelona haber dirigido á aquella ciudad la referida reina, fué la noticia del nombramiento que hizo de capitan general de aquella provincia en el Excmo. Sr. D. Juan Antonio Pacheco Osorio Toledo y de la Cueva, marqués de Cerralvo y de San Leonardo, verificándose en 6 de setiembre del año mencionado- lil rey D. Cárlos II aprobó este nombramiento, como se evidencia de haber tomado el provisto posesion de la capitania general en 20 de noviembre inmediato, y en este dia 11 del mismo mes dado noticia á la ciudad de haber salido de tutela y entrado á gobernar por si sus reinos y señorios, en la carta siguiente:

«El Rey.—Amados y fieles nuestros los conselleres de uesa mi ciudad de Barcelona: Habiendo sido servido Dios «Nuestro Señor dejarme cumplir la edad de 14 años, en«cargándome el gobierno universal de mis reinos y sewiorios: Os lo participo para que lo sepais, como se reuquiere, y los vivos deseos que tengo de pasar en persona «á visitaros y jurar vuestras constituciones, privilegios, «capitulos y actos de Córtes, usos y costumbres de esa «ciudad de Barcelona y del principado de Cataluña, dánndorr.e lugar las grandes ocupaciones que trae consigo el «principio de un gobierno de tan dilatada monarquia, por «el amor que tengo á tan fieles y buenos vasallos, de que «podeis estar bien asegurados, y que siempre tendré la «memoria que es justo de vuestros servicios, como lo «entendereis del marqués de Cerralvo, mi lugarteniente «y capitan general en ese principado y condados. Dada en «Madrid á 12 de noviembre de 1675.—Yo el Rey.«

Díal2.

En las Córtes que D. Enrique II celebró en Búrgos, año 1377, se tuvo muy presente el esceso á que habia llegado la extraccion de oro y plata acuñada, de granos, frutos, ganados y otras cosas sumamente necesarias en los reinos de Castilla. Esto dió motivo á que se arreglasen en este reinado las aduanas y registros, que ya de antiguo se habian establecido á la raya de los reinos confinantes, como lo prueban varios ordenamientos sobre este asunto, que poseemos. Uno de ellos e< el que se firmó por el rey antes de disolverse aquellas Córtes, y en el diade hoy 12 de noviembre del mencionado año. Las cosas que se prohibieron poder sacar de los reinos de Castilla á otros, fueron las siguientes: Primeramente, todo caballo, rocin, yegua ó potro; sobre cuyo particular, para que se evitase todo fraude contra la ley, se mandó que cualquiera que mantuviese alguno de dichos animales dentro de las doce leguas de la raya, lo manifestase ante la justicia del lugar, notando las señas que cada uno tuviese, y de ello se pasase razon certificada á los alcaldes de las cosas vedadas. Del mismo modo se prohibió que los mencionados animales se dejasen en testamento, vendiesen ó se trasladaren á poder de otra persona sin noticia del juez foráneo ó alcalde de las sacas, dentro de las mismas doce leguas, á no ser que se vendiese en las ferias públicas.

Previnose tambien, que si alguno introdujese en Castilla caballos, rocines, etc., se tomase razon de ellos en el primer lugar mas cercano á la raya, donde hubiese alcalde, y del mismo modo se notasen los que trajesen consigo los viajeros para su servicio. Dejóse, sin embargo, libre el comercio, siempre que se hiciese por mercaderes conocidos y abonados, y con tal que á la salida pagasen los derechos que correspondian, y se tumase razon al regreso de los que volvlan á introducir. En cuanto á la extraccion de oro ó plata acuñada, en especie, solo se permitió á los mensajeros del rey con respecto á los muebles de su servicio y cantidad que necesitasen para su viaje; dándose tambien esta licencia, en cuanto á moneda, á los mercaderes para hacer sus compras, las cuales se debian registrar á la vuelta, para que pagasen el diezmo del sobrante y el de las mercaderias.

Entre las monedas que aqui se notan, se halla memoria de la de vellon, lo que comprueba que se usaba ya entonces. Hablábase tambien de granos, legumbres y toda especie de ganado, cuya extraccion estaba absolutamente prohibida; y por último, se dictaron varias providencias para que los guardas y sus alcaldes procediesen de oficio y por pesquisa contra los defraudadores de la ley.

Fundacion de la parroquia de San Millan de Madrid, y célebre privilegio.

Entre los curiosos manuscritos que se encontraron al fallecimiento del Excmo. señor conde de Aránela, habia copia de varios privilegios espedidos en la era de i i 75, correspondientes al año 1137, en que constaba que la villa de Madrid y sus términos fué enagenada al real monasterio de San Millan de la Cogulla, por gracia del emperador D. Alonso, en ocasion en que se hallaba en aquella casa para asistir á la ceremonia de la consagracion de su magnifico templo, con su esposa la reina doña Constanza y los infantes D. Enrique, D. Pelayo y D. Filipo, señor de Cabrera; con el arzobispo electo de Toledo don Gonzalo, canciller mayor de Castilla, y 57 mas entre prelados y dignatarios. Este privilegio fué confirmado despues por su hijo el rey D. Fernando I, segun un decreto dado en el Real de la cerca de Palenzuela del Cuende á 23 de setiembre, era de 1337, signado por el mismo rey y autoriza Jo por su alférez mayor D. Diego de Haro, señor de Vizcaya, y por su mayordomo Juan Osorez, maestre de la caballeria de Santiago. Luégo,el rey D.Alonso, hijo de D. Fernando, volvió á confirmar este privilegio, juntamente con su esposa doña Maria y los infantes sus hijos D. Pedro, señor de Aguilar, canciller mayor de Castilla; D. Sancho, y D. Henrich, señor de Lorena; D. Fadrich, señor de Haro; D. Fernando, señor de Ledesma, y su último hijo D. Tello; signándolo D. Gil, arzobispo electo deToledo, capellan mayor del rey y notario mayor del reino de Leon, con el arzobispo de Sevilla y 24 prelados; con los maestres de Calatrava, Alcántara, Santiago y prior de

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