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y á otros muchos puntos de suma curiosidad. En estas Córtes se aprobaron por el reino las mercedes que el rey hizo á Ramiro Flores, á Garcia Melendez de Xodar, á don Juan Fernandez Coronel y á su hijo D. Alfonso Fernandez Coronel, por los grandes servicios que habian hecho al Estado.

Del mismo modo dió su consentimiento y aprobó las donaciones que el rey tenia hechas y baria en adelante á su mujer doña Maria.

En la peticion 70 se hacia memoria de que D.Alonso XI habia sucedido y reintegrado la corona con este titulo, delos pueblos que fueron de la reina doña Maria, su abuela; de la reina doña Constanza, su madre; de las infantas doña Isabel y doña Blanca, y de los infantes D. Pedro, D Juan y D. Felipe, inclusos tambien los Estados de doña Margarita y de otros señores que habian muerto; por cuya razon pidió el rey que sus concejos le presentasen todos los privilegios, gracias y mercedes que hubiesen obtenido de estas personas, para confirmar aquellos que tuviese por bien. El cuaderno de las peticiones no tiene data al fin, como sucedia regularmente; pero la ley de corte que se traslada al principio, dice haberse promulgado el miércoles 26 de octubre en Medina del Campo, era 1366.

Dla 27.

En las Córtes de Valladolid del año 1351, de cuyas peticiones generales, presentadas por los procuradores de los pueblos, y ordenamiento de menestrales alli publicado, hemos sugerido algunas noticias en estrado, consta que los hijos-dalgo, formando clase separada, entregaron al rey D. Pedro un cuaderno de 28 peticiones, correspondientes á sus intereses y privilegios particulares, uniéndose para ello con los ricos-hombres y caballeros, y llevando la voz por todos, para mayor autoridad, el infante D. Fernando de Aragon, marqués de Tortosa, primo del rey y adelantado mayor de la frontera.

Estas peticiones, que fueron respondidas en 31 de octubre, por nota que hemos encontrado en copias originales de aquel tiempo y de letra coetánea, se presentaron en las Córtes en este dia 27 de dicho mes y año. Ellas comprenden las mayores particularidades para instruirse en las circunstancias constitutivas de la hidalguia en el siglo XIV, en sus obligaciones con el Estado, que habian sido causa de los singulares privilegios que gozaba, y en que se distinguia de las demas clases: últimamente, en la decadencia en que estaba por este tiempo, con motivo de haberse atropellado algunas de sus antiguas prerogativas, que tenia desde las Córtes de Nágera, y las cuales nuevamente confirmó y ratificó el rey D. Pedro el Justiciero, en vista de las razones y fundamentos con que se le hicieron conocer estas peticiones. De esta ligera pintura puede fácilmente deducirse la importancia de este documento, no solo para la historia civil, sino tambien para el derecho público de nuestra peninsula, que poco ó nada se ha ilustrado hasta el dia.

Hállanse tambien en este cuaderno noticias apreciables sobre la constitucion de behetrias y tierras solariegas, suplicándose en una de ellas la averiguacion formal de los derechos que en estos terrenos competian á sus señores por naturaleza ú otro titulo, y en cuya respuesta prometió el rey que tendria finalizada esta averiguacion para Pascua del Espiritu Santo del año próximo 1352, encargándola á personas hábiles y de instruccion; lo que en efecto se verificó.

Dia 28.

La varia fortuna con que reinó D. Enrique IV, le obligó, no pocas veces, á poner en obra algunas cosas que desde luego le atrajeron los continuos disgustos en que •vivió. Los ordenamientos de Córtes celebradas en su tiempo son unos documentos que parece no haber tenido presentes hasta ahora los que escribieron su historia, y son los que mas la ilustran, pues indican con mayores pruebas las mismas calidades que le atribuyen: principalmente se echan de ver en el cuaderno de las peticiones que los tres estados de la nacion le presentaron en las Córtes de Santa Maria de Nieva, y á que respondió en este dia 28 de octubre de 1475, consultando primero á los de su Consejo, y particularmente al cardenal de España, D. Pedro de Mendoza, y á D. Juan Pacheco, maestre de Santiago. Desde las Córtes celebradas en Toledo, año 1462, habian ido en aumento las turbaciones y disgustos, que no pudieron del todo cortarse, sin embargo de lo mucho que con este fin se trabajó en las de Salamanca de 1469, produciéndose á su consecuencia la concordia entre el rey y reino en aquel mismo año, de que hemos hablado ya en otra parte, y en las de Ocaña de 1469. Todas las providencias que en estos Congresos nacionales se determinaban para la quietud y sosiego universal del Estado, no llegaban jamás á tener efecto, de suerte que la ley se promulgaba y no era obedecida, naciendo de aqui nuevos escesos y nuevas discordias. Todos estos antecedentes se trasladaban en las referidas peticiones de las Córtes de Santa Maria de Nieva, y ellas descubren lo enervado de la soberania y la debilidad del poder en aquel monarca; por cuya causa, para representar su genio y carácter, es indispensable tener á la vista principalmente este documento, y cuando no se quiera, consultar los anteriores que dejamos citados. Recorrer todos sus particulares, seria cosa dilatada; pero no debemos omitir dos reflexiones esenciales: la primera, que el esceso de las mercedes tan voceadas en este rey, se inculca varias veces en las Córtes de Nieva haberse principiado en el dia 15 de setiembre de 1464, y desde entonces únicamente se reclaman; la segunda, que en la peticion 23 se atribuye á D. Alonso XI la formacion del Fuero de las leyes, lo que no sabemos qué fundamento tenga; y asi, no es ya tan estraña esta misma proposicion en uno de nuestros primeros historiadores.

Dia 29.

Asi como los dos estados de la nobleza y ciudades presentaron sus particulares peticiones al rey D. Pedro en las Córtes de Valladolid de 1351, del micmo modo entregó las suyas privativas el estado eclesiástico, á que con separacion respondió aquel monarca en este dia 29 de octubre,

Las peticiones fueron veinte y una, segun consta del traslado que poseemos, sacado del original que guarda en su archivo la santa iglesia de Toledo en pergamino.

En virtud de ellas, fueron confirmadas á las iglesias todas las libertades y fueros, franquezas, usos, costumbres y donaciones que tenian de los reyes y señores desde tiempo antiguo, bajo las circunstancias espresadas en las leyes que publicó D. Alonso XI, su padre, en las Córtes de Alcalá de Henares, año de 1348, cuyos libros decia su hijo D. Pedro que habia mandado trasladar y sellar para mayor legitimidad de la escritura: lo cual conviene con las espresiones que se leen en una de las leyes del ordenamiento de Alcalá, y en su prólogo cuando las publicó nuevamente en estas Córtes.

Los principales capitulos comprendidos en estas peticiones se reducian á quedar en favor de las iglesias la parte que las correspondia, cuando por real órden se hacian derramas de pechos y contribuciones en todo el reino, siempre que de ello tuviesen privilegio legitimo, á que los eclesiásticos fuesen reconvenidos delante de sus jueces; á que en los lugares del abadengo nadie cobrase yantares, y siendo de absoluta jurisdiccion de las iglesias, solo sus jueces administrasen justicia; á que se las restituyesen las heredades y posesiones que habian perdido en tiempo de las tutorias de los reyes D. Fernando el Emplazado y D. Alonso el XI, con las salinas que este las habia quitado por consejo del maestre Gonzalo Martinez, quedando en su vigor las leyes que sobre este particular fueron publicadas en dichas Córtes de Alcalá ; y últimamente, á procurar por todos los medios posibles la repoblacion de estos lugares, que, segun se indicaba en la peticion 15, habian perdido muchos de sus privilegios en el tiempo que fueron merinos mayores de Castilla Rui Gutierrez Quijada y Fernando Ladron de Rojas.

Dla 30.

En este dia 30 de octubre de 1332 se hallaba en Valladolid el rey D. Alonso XI, donde acordándose de los muchos servicios que habian recibido de la ciudad de Búrgos él y sus predecesores, y principalmente por haber celebrado en ella su coronacion, que dice acababa de hacerse, y honrarla con este nuevo motivo, la dió la villa de Muño para que fuese su aldea, con el castillo que habia en ella y todo lo comprendido en su término. Prevenia que, en virtud de esta donacion, los alcaldes de Búrgos pusiesen alcaldes en Muño, y lo mismo hiciese el merino por lo respectivo á este empleo, no solo en dicha villa, sino tambien en sus aldeas; que estos alcaldes conocieran y librasen los pleitos, segun el fuero de aquella villa; y cuando fuesen negligentes en la administracion de la justicia,la hicieran cumplir los de Búrgos, principalménte en lo criminal, habiendo apelacion en lo civil do aquellos á estos y de estos al rey. Prohibióse á Búrgos que pudiera vender otra cosa de su término y de lo comprendido en esta donacion, reteniéndose el monarca para si y sus sucesores todas las rentas, pechos, servicios, heredades y el sillero ó lugar donde se recogian los frutos pertenecientes al patrimonio real en la misma villa de Muño, juntamente con las minas de oro y plata que hubiera ó hubiese en adelante, y la aljama de los judios y moros con los tributos. Ultimamente, exigia el rey que la mencionada villaje sirviera en guerra y paz y le recibiese en ella y su castillo en todos tiempos.

La ceremonia con que se solemnizaba la entrega de estos pueblos realengos, cedidos del modo que hemos dicho, al señorio de un particular ó universidad, se indicaba en las últimas cláusulas de este privilegio , pues en ellas se decia que la villa de Muño entregase luego á Búrgos la seña, pendon y sello que tenia, y que en adelante no hiciese uso de ninguna de estas cosas, sino de las mismas que tenia Búrgos , no llamándose villa, y militando siempre bajo el mando y bandera de Burgos.

Este privilegio, tan espresivo y de particular instruccion, estaba en pergamino, pendiente de él el sello real de plomo y con todas las calidades de privilegio rodado.

En este dia del año 1470 fué encerrado en la torre de Lóndres Enrique IV, que mas adelante fué asesinado por el feroz duque de Glocester.

En igual dia del año 1488 murió D. Alvaro de Zúñiga, duque de Plasencia , resultando gran litigio entre sus deudos.

Tambien en este dia del año 1393, firmaron paces los Reyes Católicos con el Rey Cristianisimo de Francia,restituyéndose los estados del Rosellon y el Ampurdan.

En este mencionado dia del año 1353, desde Montalban se dirigió el rey D. Pedro I de Castilla á Toledo con doña Maria de Padilla, con grande escándalo del reino y disgusto de la reina doña Blanca; motivo por el que hubo reuniones de varios señores en Valladolid, para obligar al rey á que volviese con su esposa, indignándose el monarca con D. Alonso de Alburquerque, que fué el que presidia estasjuntas.

Asimismo en este dia del año 1387, el mariscal inglés

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