Imatges de pàgina
PDF
EPUB

.

Despues que el rey de Castilla D. Juan II hubo concluido las Córtes que celebró en Valladolid, año 1442, se retiró á Madrigal, donde se hallaba en este dia 30 de setiembre; y teniendo presente lo que los procuradores del reino le habian propuesto en ellas sobre reforma de mercedes y otros gastos estraordinarios que tenian atrasado al erario, espidió en el mismo dia una órden á los contadores mayores, para que les sirviese de norma á la reforma que propuso hacer en esta parte. En ella aparece que abolió todas las ayu.las de costa que se daban á los contadores y tesoreros de la Casa Real y sus oficiales, á no ser que para ello hubiese especial órden. Quitó tambien las que se daban á los prelados, caballeros y otras personas que venian á la corte sin ser llamados del rey, y las que solian librar á sugetos de distincion para gastos de casamiento.

Del mismo modo ordenó que á nadie se librasen vestuarios que no fuesen oficiales de Casa Real, y precediendo informacion del mérito; que los jueces comisionados se pagasen por los culpados en la causa de que conociesen; que á cualquiera encargado de embajada ú otro negocio público no se le diese más que el salario asignado por el tiempo preciso de su comision- y á los escuderos de á caballo, mensajeros y otros que fuesen con cartas del rey á cualquiera parte del reino, se diese únicamente un tercio más al dia del salario ó sueldo que obtuviesen por su empleo.

Dispuso tambien, que á todo enviado al pa a por las iglesias no se diese cosa alguna del real erario; y si fuese el asunto de tal condicion que lo hubiese de instar elrey, recompensase el interesado los gastos que se supliesen.

Asimismo se derogaron los sueldos y mantenimientos en frutos que llamaban vecindades, libradas por el erario á los moradores de villas fronteras, por haber cesado esta circunstancia despues de estendida la conquista, cuya averiguacion se encargó al doctor Arias, que parece ser el mismo que fué obispo de Plasencia. Ultimamente, se revocaron nuevamente las Aljamas de judios y moros, cuyas contribuciones se dice habian disminuido considerablemente, por los muchos que habia convertido á la fé

¿O

[graphic]

San Vicente Ferrer, cuando pasó á los reinos de Castilla: se arrendaron los quintos que pagaban las fustas del mar y las cabalgaduras de tierra; y se diputaron personas en todas las ciudades y villas para la justa y legal«obran-za de las penas de cámara.

• '•*

. .; . ;.; ;; it)¡' vi ••J!.-.'H •'• '"'' ' ;'' •••'•-'

[ocr errors][ocr errors][ocr errors][ocr errors]
[merged small][ocr errors]

Muchas veces han usado los notarios en privilegios reales la espresion de la era en lugar de la de año naciendo de esto no pequeñas equivocaciones en la cronologia de los reyes; porque entendiéndose aquella cancelacion del modo regular por era del César, se cae en el error de adelantar treinta y ocho años el suceso que se refiere en tales documentos. No es fácil comprender esta verdad y diversa acepcion, á no ser que otras circunstancias de la escritura nos la declaren, y asi sucede en el faero y carta puebla de la villa de Llanes , cuya data es la siguiente: E otorgado fué este fuero en Benavente, { ° dia de octubre en la era 1206. Aqui, la espresion dela era quiere decir año, en que no debe haber dificultad respecto á que una y otra voz se aplican para la misma" significacion; no siendo la primera privativa v peculiar para dar á entender la era del César.

En primer lugar, D. Alonso, que es el legislador deeste fuero, se intitula meramente rey de Leon, lo cual no puffde convenir sino á D. Alonso XV, casado con doña Berenguela, hija de D. Alonso VIH de Castilla, por quien se unieron 1as dos coronas, al principio del siglo xnt, en el santo r>y D. Fernando; y si entendiésemos la era del CéWfy corresponderia al año de Cristo 1168, ert que reinaba D. Fernando en Leon, hermano de D. Sancho, rey de Castilla, y ambos hijos del emperador D, Alonso VIl.

En segundo lugar, decia el rey en el proemio de este fuero, que lo ha sacado y concertado por el mismo fuero de ¿icnavente, la cual villa habia poblado; y consta por la historia que Benavente fué poblada por D. Alonso IX de Leon, al mismo tiempo que la villa de Castroverde, de que hemos hablado, y algunos más de aquel reino.

Por otra parte, los reyes de Castilla, sus sucesores en el reino de Leon, reconociendo este origen, le llamaron casi siempre D. Alonso el de Leon. Por lo que dejamos dicho se ve que estas leyes son las mismas que la del fuero que hicieron: D. Alonso XI, su hijo D. Enrique II, D. Juan I, D. Enrique III y D. Juan II espresaron constantemente que confirmaban el fuero de Llanes, segun lo habia dado á aquella villa D. Alonso el de Leon.

Por lo que dejamos dicho se To que estas leyes son las mismas que las del fuero de Benavente, y las estractarémos cuando se hable de este famoso fuero.

Santuario del Santo Ecce-Homq de Rivas.

Habiendo empeñado su palabra con los vecinos del pueblo de Rivas la Excma. señora condesa de Castellar, de fundar y dotar alli un convento, acudió al Unio- maestro general de la religion mercedaria, quien remitió el informe al comendador del convento de Santa Bárbara de Madrid, que lo evacuó favorable.

Entonces la condesa hizo cesion solemne de las casas que tenia en aquel lugar, con todo lo labrado y edificado en ellas, juntamente con la ermita de Santa Cecilia, que tambien le pertenecia. Dió asimismo una huerta que habia alli inmediata, con la obligacion de pagar un censo de 100 maravedis todos los años á la magistral de Alcalá de Henares. La condesa por su parte se obligó tambien á dar para la fábrica del con vento'dos mil ducados en metálico, cuatrocientas cargas de piedra y la cal necesaria, y treinta cahices de yeso, todo al pie de obra, y conducir de su cuenta toda la madera, siempre que esta no se llevase más de tres leguas en contorno. Tambien hizo escritura de dotar el convento con cien ducados de renta perpétuos, sesenta fanegas de trigo y pagar los gastos que ocasionasen las licencias del rey y del primado. Puso por condicion que no pudiesen residir en aquel convento más que catorce religiosos, y otras fundaciones y obras pla» que debian cumplir, segun escritura otorgada por el notario Francisco Testa á 23 de setiembre de 1633, aprobándola el Rmo. general de los Calzados, en Sevilla á 27 de octubre del mismo, firmada de su puño y sellada con el sello mayor de su oficio, refrendada de su secretario epistolar el maestro Fr. Fernando de Rivera. La señora condesa regaló para el culto varios ornamentos, vasos sagrados y otras alhajas.

Los vecinos de Rivas, reunidos en cabildo, secundaron los actos de la condesa, porque deseaban la estancia alli de los Mercedarios; pero el provincial de Castilla,poco adicto á la institucion de los Descalzos, de!uvo por su parte el espediente cuanto pudo, y no se hubiera terminado sin el celo del P. Fr. Tomás Martinez, que, apoyado por la condesa, acudió al ilustre D. Francisco Contreras, del Consejo de Castilla, quien venció las dificultades que se presentaban, por estar únicamente admitida en España la religion capuchina, cuya estrechez ocupó demasiado entónces á los tribunales, como es sabidn. Empero se allanó todo con la licencia que dió el Emmo. cardenal D. Bernardo de Sandóval y Rojas, arzobispo de Toledo.

Entretanto la condesa se habia retirado á vivir al monasterio de la Concepcion Gerónima de esta corte, patronato suyo, delegando para todo á su apoderado general Juan de Ozaita, quien dió posesion juridica de la casa de Rivas á los Mercedarios, ante el teniente cura, el licenciado Blas Salvañez, y el regimiento del lugar con todos los vecines mas influyentes, como consta del testimonio de Diego Pantojo, escribano público. Colocaron los religiosos del convento de la Merced Calzada de Madrid, en el de Rivas, el Santisimo Sacramento el dia de la Ascension, con gran solemnidad, dejando posesionados del edificio á los Descalzos.

Para la nueva obra llevaron al arquitecto Juan Martinez, que hacia poco habia concluido la c pilla mayor de la iglesia de la Merced en esta corte, terminando tambien el convento de Rivas; es de advertir que todos los religiosos enfermaron, y hubo que traerlos á Madrid al hospital de la Latina, patronato tambien de la condesa; pero principalmente los colegiales murieron á pocos dias, llevándolos á sepultar á la capilla de Nuestra Señora de los Remedios, que estaba en la Merced, tan célebre por su imá

« AnteriorContinua »